con los bardos del país y de las cuentas
y la parva aletargada de capítulos por escribirse
señalar un relato de un libro
parece chiquito el gesto
"La obra sólo es obra cuando se convierte en la intimidad abierta de alguien que la escribe y alguien que la lee, el espacio violentamente desplegado por el enfrentamiento mutuo del poder de decir y el poder de oír". Maurice Blanchot
te mandás hasta el fondo y sabéssabía que estaba llegando
muy alto y dije
"acá las ramas del árbol son
mucho más endebles"
igual seguí subiendo
sin reparos o resguardos
dejé que la entropía haga su show
a su antojo
y que el cuerpo sucumbiera
ahora que las hingles
todavía cansadas ven el abismo
hacia la izquierda
la casa totalmente vacía
se reprochan haber sacado la red
pero después los días
como siempre
van borrando el dolor y
cuando la herida parece cerrada
otra vez elijo descocerla
por unas breves horas que vuelan
como los pájaros de las ramas altas
endebles
blandas
a las que me hacés trepar
sin embargo
¿cómo prevenir tu risa?
¿cómo evitar tu compañía,
tus ojos cerrados,
tus palabras adormiladas
delatándote?
es tan embriagador el Titanic
tan brillante
está tan bien iluminado
es tan inocente, infantil, tan amplio
abarcativo de mi ser
el Titanic de tu existencia
que al final no termina de matarnos
y nos deja ahí, convalescientes
tocaba y pensaba
en el grosor de la piel
creía que el espesor era
cada vez más delgado
y que el tacto era húmedo
como pupilas en las huella dactilares
papilas gustativas en los dedos suaves
piel tensa al punto de perder sus huellas
creía que el grosor de la piel era
como un papel de film recubriendo
los músculos sujetando huesos
sujetando los órganos
sujetando el alma rota
que se termina de reconstruir
pero los dedos sensibles
acarician en exceso y no permiten
que el aire pase calmo
por las fosas nasales entre
los cuerpos discordantes
no me llames cuando llueve
y estoy entretenida
soy capaz de poner
toallones en todas las calles
para secar las gotas
y empezar a aburrirme
no me invites cuando la corriente amaina
y sigue su curso, el río
lleva una rama de sauce
a la desembocadura
adiviná la noche gris
esperá la angustia, dejá
que el viento arrase, que el sol
caiga en el piso doce
y nos encandile
no me sorprendas, es mejor
que me abandones
para no faltarme después.
el primer sorbo de cerveza
antes de que toquen Los espíritus
el paseo en bici por San Telmo
el desayuno de campeones
que levantes mi persiana
y el mensaje con la invitación
la intuición de tu necesidad
la revisada de mis libros
lavar los platos en un balde
y tu cara sería
hablar de los amigos
pensar posibles parejas
y modos sutiles de encontrarlos
el argumento de una posible novela
el momento en el que el termo
pide una recarga de agua
descubrir en el espejo que estuve
absolutamente despeinada
que lleves a mi amiga
verte cómodo entre mis cosas
que me cuentes dónde imaginás
que iría bien tu escritorio
regar las plantas juntos
sacar el deck del baño
tomar whisky e imaginar
si vamos a durar lo que dure
el líquido en la botella
pitar
besar
juntar ganas
desnudar
todas las partes del alma
tomar helado bajo un árbol
caminar al rayo del sol
salir con un vestido viejo
hecho un nudo en la mochila
acarrear ropa interior
de tu casa a la mía
lavar la puerta vomitada
"olvidarme" un peine en tu baño
la bici volviendo acostada
en la caja de tu camioneta
comprarte miel
apagar el celular
que todo me paresca narrable.
no quiero cerrar los ojos
cuando estás conmigo
prefiero verte respirar
mientras dormís
adivinar qué soñás
escribir la neura de tenerte
la forma en la que hacés de tu mano
una pequeña almohada
el exceso con el que me encuentro
cuando me mirás
no quiero cerrar los ojos
para que no seas un sueño
para velar tu cara serena
ver el dibujo de tu boca
grabarme la forma filosa
en la que termina tu nariz
el mechón sobre tu frente
las rastas desprolijas construyendo desprejuicio sobre las sábanas
no quiero cerrar los ojos
pero los cierro
y de pronto estoy dormida
soñando que te veo dormir
que estás en mi sueño y también
en mi cama nueva
entonces me despierto
y estiro la mano buscando
el vacío existencial
y ahí está tu cuerpo tibio
que no me deja, todavía
tu cuerpo como una parte de mi cama
de mi casa, de mi vida
no quiero cerrar los ojos
por temor a que pasen los días
porque intento detener el tiempo
para escribirlo todo
para estar despierta y registrar
cada detalle
hacer puentes, un Ulises
un cantar de los cantares
algo que se talle en piedra
que no lo borre el tiempo
tatuarme que no entra en mi cabeza
la idea del amor
que cada día tengo ganas
de respirar y respirarte
que cada día no me está
faltando nada.
hace un año, diciembre
empezaba esta agonía
de ir cambiando
unas figuritas por otras
como un eterno retorno
un inmenso dejabú
intentaba abstraerme
a las primeras medidas
la plata iba fluyendo
en el sentido contrario
y el vaso medio vacío
más que derramar se evaporaba
a pesar del optimismo
en ese contexto me acoracé
en las palabras que nunca
me dejaron a pie
las palabras reparadoras
de las angustias del alma
pasaron los meses y
con la quita de las retenciones
y los despidos de amigos, masivos
y la nueva cool meritocracia
y el impuesto a las ganancia
que seguía sumando gente
a su base punible
al revés
desdiciéndose de
las promesas de campaña
con la quita de la quita
el retorno de la guita
a las mismas manos
vino mayo
junio
julio
la separación
la grieta cada día más
profunda entre nosotros
vino agosto
septiembre
octubre
un intento
un sí
una duda
como pisar tierra húmeda del pantano
y te invité a pasear
no se puede sobrevivir sin política
y sin amor
el mundo se equilibra siempre
como va pudiendo
en verano
las tormentas quieren ser
más fuertes que yo
le pegan a mi bote y van
acumulando agua
sacuden la madera
quiebran el rumbo
desvelan la parte de navegar
que no quería ver
en verano
las tormentas arrasan pero no
pueden ser más fuertes
los golpes me endurecieron
estoy sola pero me hago
buena compañía
supe poner las cosas en su lugar
dimensionar y restarle importancia
a los pasajeros circunstanciales
en verano
estoy menos vulnerable
¿quedaré así para siempre?
las olas no logran subvaluarme
sólo me sublevan
pegan duro y me hacen
todavía más fuerte
porque aprendí a correr
la manta roja y que en el fondo
lo que no suma siga su curso
abrís la puerta para que entre
el aire y con el aire entra
la basura que vuela en el aire
no sabés si decirlo por no ser
una demanda aburrida
esperar es una canción triste
mañana podría ser mejor
pero es tan canción
que se duda de mañana
¿no vas a venir?
te llamo
tepáticamente
pero la noche se vuelve oscura
y el silencio se agudiza
en tus cuerdas vocales ciegas
no digas nada si vas a decir no
ya veo el horizonte al final de la ruta
corriendo la línea y señalando
el arco del nudo en algún
momento
comienza a ser desenlace
no voy a llorar esta noche