lean esto:
http://www.perfil.com/ediciones/2011/8/edicion_602/contenidos/noticia_0001.html
y para que no te aflija, vos, que como yo, le robás tiempo a todos para dárselo a tu obra,
estas líneas finales:
"Releo todo lo que escribí y releo partes de una vida y pienso con envidia en su meticuloso y caprichoso diseño de vida-obra y en la inversión de su tiempo. Quizá en la búsqueda de su tiempo nos quitó tiempo. La regla siempre es así: a mayor infalibilidad como artista mayor falibilidad como padre. Educado sobre el velo del materialismo dialéctico, nunca creí en la herencia. Pero lentamente me doy cuenta de que no hay mejor herencia que el pensar, las palabras, una verdad y la voz. Sigo convencido de que fue mejor que haya dedicado su tiempo a teclear, pensar y escribir que a participar de reuniones escolares de padres y que su lectura hoy para mí es más importante que su tiempo ayer. Entendió que la educación, como la ética, no se libran en el hacer o no hacer sino en el decidir, y que la vida es dar vida y más vida.
Paradojas de la inmaterialidad. Tengo más presente a mi padre ahora que antes, y lo releo y disfruto con emoción. Sus letras, sus palabras, sus gestos, su respiración, sus movimientos. Pero básicamente su voz. Extraño su voz, extraño su vitalidad y extraño aun más su manera única de exagerar la O".