las calles frías del microcentro
vacío este sábado, repleto
sólo a la altura de los teatros de Corrientes
el ojo moderno fiscalizando
el movimiento de los otros
vamos por un lado
y volvemos haciendo un camino nuevo
como inventando rutas descentradas
buscando mercados
de frutos carentes de bares
y pasajes de una cuadra
con algo de historia
nombres que esconden pasados
rejas raras de ventanas invisibles
anticuarios para fotografiar
veredas rotas
agrupaciones de bebedores anónimos y
gente que sale al supermercado
por, apenas, un paquete de yerba
vamos por el descanso
y volvemos sin planes
buscándole un vértice nuevo
a la inagotable ciudad de los signos
hermosa asfixiante Buenos Aires
que de pronto desaparece
dejando sólo el instante-ya
la certeza finita de lo real
de lo que nunca se comprende.