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"La obra sólo es obra cuando se convierte en la intimidad abierta de alguien que la escribe y alguien que la lee, el espacio violentamente desplegado por el enfrentamiento mutuo del poder de decir y el poder de oír". Maurice Blanchot

31.8.13

voy a recordar

no es que recuerdo
a veces digo: "voy a recordar"
como un objetivo
evoco momentos que se me escurren
recorro esas horas
aquellos movimientos
cada vez con menos agilidad

"voy a recordar"
lo dicen mis palabras mentales
la boca cerrada
la lengua en reposo
la mejilla en contacto con la almohada
la mano apretando el pasamanos del colectivo

¿por qué unas imágenes vienen solas
                                   y otras no?
¿por qué el detalle ínfimo de un hecho
y la nube borrosa de otros tantos?

"voy a recordar"
cómo era en derredor
la imagen de la pantalla
la voz de la locutora
¿o era, acaso, un locutor?

las elipsis mentales son ingobernables
la distancia enfría
las líneas se evaporan
el instante se hace pasado
el recuerdo una foto en instagram.


30.8.13

una reseña justa, certera, buena onda, de El gusto, mi primera novela.
by Macarena Trigo
también voy a enumerar
las cosas que me invento mientrastanto
la ansiedad hacendosa
la manía
de dilatarlo todo.

voy a escribir mi terapia
los días que bañándome, más tarde
entendía el mensaje cifrado
en las primeras cinco frases
de mi charla con el psí
un verso, una sarasa
un ejemplo de algo escrito
una metáfora
un desvío
que a la larga era la síntesis de la sesión
un concentrado explosivo que contenía
la hora que iba a seguirle.

28.8.13

voy a guardar estos guiones
los datos
las tortas de crecimiento
voy a acumularlos en un cd
para volverlos otra cosa
voy a escribir más adelante
algún refrito de cifras.
voy a reseñar novelas inéditas

27.8.13

Voya

voy a armar un poemario
sobre las cosas que voy a hacer
mientras hago otras cosas

26.8.13

#laBoca

voy a escribir un poema
con el odio a la mina que me mete
el torno en la boca
el palo ese
que aspira mi saliva.

voy a dejar por escrito todo el odio
que siento por la fragilidad
de mi espíritu y de mis muelas
                                   fallidas
                                   bruxadas
                                   podridas.

después lo voy a disfrazar
para que piensen que escribí sobre el amor
que parezca una metáfora pasable
sobre un tornillo penetrando un maxilar
enroscándose en el hueso inferior
de la boca de una señorita

voy a vender ese libro por las ferias
o lo voy a regalar en Buenos Aires
lo voy a dejar en consultorios 
donde la gente espera a que la atiendan.

tendrá una foto de mi angustia
encima del babero que no absorbe
al lado del vasito de plástico
que te dan para hacerte algunos buches.

también voy a escribir una novela
narrada en primera del singular
donde le arranco los pelos a mi dentista
y le meto los dedos en la nariz.

25.8.13

¿hay un número estipulado
de pajas
para pasar a la anormalidad?

24.8.13

#insomnio

quiero dormir
y estoy
escribiendo mentalmente
la cabeza apoyada sobre la almohada
el pelo revuelto encima

quiero escribir
y que alguien
me acomode en un catálogo
me venda como un frasco de crema
como a un producto
me rotule
y le ponga precio a esta locura

me siento en la cama
me pongo un abrigo
enciendo, la, computadora
escucho el ronquido que viene desde atrás
ronquido seco de la ausencia
no hay luz, acá
sólo este reflejo
la opacidad de mi propio pathos

"si algo te gobierna es el problema
no al revés"
cuando decido me alejo de la adicción
¿pero quién elige a quién, ahora?
¿puedo dormir, acaso, aunque me esfuerce?
¿puedo olvidar esta fiebre hasta mañana?

no

me gobierna un nudo en la garganta
un camino que tracé sin elegir
que trazó mi deseo desprejuiciado
porque hablan de deseo pero se olvidan
que a mí no me enseñaron a desear
que aprendí hace poco
y me volví
una enferma irrecuperable
que tengo miedo desta enfermedad
del inmenso verdugo que hay en mí

me excedo
todos mis fracasos tienen que ver con el exceso
la intensidad alucinada adentro mío
la fuerza desencajada que soy
¿cómo meto este huracán en una bolsa?

no cabe mi deseo en las definiciones
no cabe mi deseo en las definiciones.

23.8.13

#biografía

yo me quedo acá
me hago mesera
gasista
doctora

estudio matemáticas combinadas
aviación
enfermería
lengua de señas

pico y pala te bajo la pared

me quedo acá
mirando ese despliegue
las patitas de adelante agazapadas
las cejas arqueándose, la testa
carburando como una máquina.

22.8.13

macho es la que va al baño, se traga los mocos con el orgullo, piensa en lo importante, lee la biografía de Juana Azurduy, se sienta en la computadora y tipea la siguiente línea.

#viajarEnSubte

salgo temprano. me baño, tomo un café, meto una banana en el morral y desenchufo el celular del cargador. después llevo a los chicos a la escuela. intercambio administrativo mediante, camino unas cuadras y subo al subte. como estoy apenas despierta, cansada, helada del frío polar que volvió sin aviso, me siento a dejar pasar un par de formaciones. no va a ser un día fácil. no voy a cargarme de mierda en los albores de una extensa y áspera jornada. me pongo los auriculares y escribo un par de tuits: "no salgan a la calle con el pelo mojado que moja la ropa, que moja la espalda y te morís". pasan dos o tres subtes. cambio la canción de las llamadas entrantes de mi celular. pongo Días Futuros de La patrulla espacial. "Me quedo acá, sin dirección y sin futuro", me quedo acá, pienso, escuchando música en el andén. de alguna manera la música te evita el fastidio de aglomeraciones agolpadas. "hoy me puse la mini porque ayer padecí el exceso de ropa en el cuerpo #losOdio". miento en tuiter, es obvio. tuiter fue hecho para mentir. pasan por lo menos cuatro o cinco subtes repletos. uno atrás del otro. frecuencia hay. de pronto un ruido más fuerte que la música se cuela por encima de la guitarra eléctrica y la batería. la gente se mueve en bloque. algo pasa. acción, pienso, y enciendo la cámara de fotos. recuerdo que soy enana así que me subo al asiento del anden. "muy bueno. se acaba de armar bondi en el subte. un pibe se quiso meter x la ventana y quedó trabado". de pronto siento que nuevamente voy a salir a tomar un colectivo, como casi todos los días de esta semana. 2.50 + 1.30. la voz de la mina de Metrovías comienza a anunciar que "la línea B circula con demora". gracias, pienso, no me había dado cuenta. vuelvo a tuitear: "ahora se putean los de arriba con los del andén". llevo unos treinta minutos intentando viajar. filmo el amontonamiento. el subte no sale, hay personas con medio cuerpo arriba y medio cuerpo abajo que no quieren soltar los pasamanos. reproducir las puteadas no tiene sentido. saco Runa del morral y vuelvo a mi banco en el anden. Fogwill sacame de acá. escribo mi nombre en la primera página del libro y la fecha de ayer. "La única escala humana es esta, la del lugar donde suceden las cosas". apropiado momento para encontrar esta frase, pienso. podría odiar este medio de transporte, pero en verdad me gusta, lo quiero, guardo recuerdos acá, en estaciones que le siguen a esta. más tarde, casi una hora después de que bajé las escaleras del subte, llega el subte. pese a la prolongada espera tengo que dejar de leer y empujar a los que me rodean para subir. me queda picando otra cita que ahora, en la oficina, busco en el libro para transcribir. "Los libros suceden. y a favor del ocio y de las modernas tecnologías del empleo del tiempo y de la producción semiautomática de impresos, los libros de cada autor se suceden vertiginosamente. A veces en ellos sucede la literatura, que es algo que también podrá manifestarse aunque no existiesen los libros". quiero seguir leyendo en el subte pero tengo un brazo atravesado en las costillas, la cara pegada a la espalda de un chico, el codo de un hombre más alto a la altura del hombro. no llego a ver en qué estación estamos. me vibra el celular en el bolsillo. "@leticiamartin podés dejar de boludear en el subte y escribir algo en el blog? gracias". no sé qué decir. pienso en la frase otra vez. la literatura puede manifestarse aunque no existan los libros. aflojo la tensión de mi cuerpo para separarme de la masa y dejo que mi cara roce la campera del chico que lee adelante mío. miro de cerca la trama de su camperita, no puedo moverme pero puedo imaginar. lleva otra campera y un sweter de hilo colgando del brazo que a la vez sostiene un dispositivo de lectura. no veo las estaciones, pero ya nadie sube ni baja. así como quedamos tendremos que estar. siento de nuevo la presión del brazo de atrás en las costillas, la tela del chico en la cara, un poco de su perfume. busco detalles de ese olor. la mano que lo une al pasamanos del subte es blanca, detrás, cerca de la manga, se ven los pelitos rubios, algunas marcas en la piel. imagino las uñas mordidas porque no las veo. la otra mano soe regodea en el Kindle. ahora sí diviso la marca. estiro el cuello, cierro un poco los ojos para ver y leo unas frases en inglés. no puedo saber cuál libro está leyendo, pero entiendo que es una novela. disfruto ese raconto de indicios; armo una historia alrededor de la barba tupida del chico. se abren las puertas y la gente comienza a desagotar el vagón. le contesto a @justiciamia "ya subí. Bajo, prendo la compu y te complazco". más o menos eso, y la duda, ¿quién mierda es @justiciamia?




#límites

te crucé, generalpaz
              en la primaria
porque "la escuela en capital era mejor"
te crucé, miedosa, en colectivo
                             caminando
                             en bicicleta
                                           te crucé
para estudiar en un laboratorio
para ver a mis amigas del colegio
te crucé en la secundaria, generalpaz
porque del otro lado había luces

Mataderos
Flores
Caballito
las casas de ropa johnlecook
siempre en la línea de Rivadavia
te crucé, generalpaz
                              para crecer
                              para dejar la duda atrás
              y emborracharme
permanecer encandilada en tu belleza
empedrada a tus calles, te crucé
enredada a tu melancolía
a tus múltiples bares
                           librerías
a los teatros de Corrientes
                            te crucé    
me enamoré de tus tumultos
de tus barrios
de no conocer a los vecinos

trancé con Almagro que es mi Alma
con mi esquina del grafitti y la herejía
me enamoré de tu gris
me enamoré
de tu amarga e indulgente opacidad

nací en la Matanza y me volví
porteña de cafés y bibliotecas
te cruzo, generalpaz
                              cada domingo
cuando se apagan las luces por acá.

8.8.13

me despierto a las 6:50. 
tengo el reloj de la tele programado a las 7:00, pero abro los ojos antes, sin ayuda, apenas mi cuerpo decide abandonar el tejido onírico de la noche que pasó. tengo sueño pero estoy despierta. me cuesta comenzar el día. sé que los pensamientos vuelteros de cada mañana seguirán ahí, construyendo pereza, dejadez, ideas de cansancio. pienso que ya sé el mecanismo de mi cabeza, que sólo tengo que ahuyentar esos perros y arrancar el jueves sin dubitaciones. pero en eso recuerdo el sueño. el sueño se me recuerda solo. no es un pensamiento que busco sino un rayo en el medio del campo que parte la tierra y se divisa a lo lejos. la trama del sueño cae. su sentido se desviste frente a mis ojos. tomo nota en un papel y ya tengo motivos suficientes para darme la ducha fría, rápida, de las mañanas, la ducha que tarda lo que la pava en hervir, y salgo entonces, con la toalla en la cabeza, a apagar la hornalla y poner azúcar en las tazas, para mis hijos. mientras me visto anoto una punta del sueño en mi bloc de papel. remonto el día, cambio a los chicos, tomo té, preparo sus mochilas. enseguida después me siento a desmembrar mi sueño. a medida que lo escribo lo recuerdo. eso ya lo sé porque se repite, siempre así. por eso avanzo sin dudar, y cuando todo está listo pongo la primera palabra sobre el doc.

hay un éxodo de mi barrio natal a otra parte. un gran salón, con un tinglado como techo, baldosas negras y blancas. podría ser un gimnasio, podría estar en Almagro, no lo sé. sabemos que estamos refugiados. cada situación en ese espacio es de lo más cotidiana. lazos de amistad, encuentros de amigas, cocina casera y esas cuestiones. ahora recuerdo la quinta. quizá el tinglado es una quinta, verde, con pileta. digámosle quinta con tinglado al lugar de nuestro refugio. pasamos la noche mezclados y por la mañana volvemos a nuestro barrio. van los hombres, dos o tres, y obviamente yo. voy a ver cómo quedó la casa, si estamos a salvo o qué. apenas asomamos a la calle central, que desemboca en la plaza, una especie de cañones avanza por Olleros en dirección a nosotros. más allá no hay personas. parece todo zona militar. el aire es gris, denso, y todavía hay explosiones. alguien grita que volvamos. se escuchan unos tiros y vemos que los cañones están cada vez más cerca. volvemos. todos esperan que les digamos que ya pueden retornar a sus hogares, pero apenas ven nuestras caras entienden la respuesta. yo le explico a mi grupo que todo empeoró. nos sentamos secos, angustiados, abatidos. llega mi prima de Cañuelas y se sienta a mi lado. me mira mal. sé que me mira como culpando a mi sector político. no me importa su mirada. mientras tengamos que estar acá vamos a tener que convivir. me pongo de pie y organizo algo. no puedo recordar qué organicé, pero al rato me estaba riendo, con la imagen atrás, en la cabeza, la imagen de las bombas y los cañones en la plaza. creo que me reía de felicidad, que en el sueño comprendía mi rol, que tenía que preservar a los otros y seguir adelante con una sonrisa.



5.8.13

la belleza de la distancia
como la rutina
         algunas veces
la soledad.
amar es
que todavía
cada día te importe
que el otro la pase bien
sacar la bocha de atrás
de la rutina
no escudarse en que uno
puede estar cansado
amar es
que todavía
cada día te importe
pasarla bien.

4.8.13

qué estamos dispuestos
                                   a hacer
a cambio de una palmada
de un cacho de popularidad
de un me gusta
de una estrellita en tuiter.

qué estamos dispuestos
                                   a dejar
a cambio de pertenecer
a qué
      tenemos que llegar
para sentirnos satisfechos.

qué estamos dispuestos
                                   a perder
para decir algo con nosotros
para irradiar algo mientras vamos
                          andando por ahí.

los días se me hacen largos. una goma chiclosa que se estira y no se corta. por suerte alguien reconoce mis lecturas. ¿de qué sirve eso?, pienso. de mucho. es un modo de sobrevivir. el resto del tiempo, el que pasa entre lectura y lectura, libro y libro, sumario y sumario, se parece mucho a la demasía del 35 mm, al sobrante, a los retazos que no van a formar parte del vestido. están ahí, son horas que hay que recorrer, extensas reuniones escuchando prejuicios, aburridas personas que se lamentan de su suerte, de la suerte de los otros, del país. algunos, más lamentables, asumen el lugar de víctimas, otros no tienen tema, otros hablan hasta por los codos y no registran ni qué dicen, ni para qué. otros sobran a todos los demás, sectorizan, arman círculos de pertenencia para segregar. esta noche, apoltronada en el inodoro, llegué a la conclusión de que por cada persona con la que quiero hablar, sentarme en un bar a debatir, intercambiar ideas o impresiones, hay decenas de otras personas indeseables. en cualquier momento se me acaba la batería de la mac, como aquella mañana de enero, este año, en Neuquén, la distancia puede generar, el efecto contrario.

2.8.13

existe la amistad
entre el hombre y la mujer
arranca el día después
de que cogieran
http://200peliculas.tumblr.com/

antes