No quiero hacerlo pero lo hago.
Me lo propongo cada vez.
Sin querer mis manos queman.
Sin querer mis manos queman.
No quiero hacerlo y ya empecé.
Arranco y al ratito no sé qué,
a la mierda con lo que había dicho ayer.
Abro la boca sin querer,
cada vez que estoy a dieta, no puedo parar de comer.