.


"La obra sólo es obra cuando se convierte en la intimidad abierta de alguien que la escribe y alguien que la lee, el espacio violentamente desplegado por el enfrentamiento mutuo del poder de decir y el poder de oír". Maurice Blanchot

14.7.13

acabo de googlear el texto de Luis Cano que un grupo de actores de teatro independiente pone fragmentariamente en escena en la obra La mano que tacha, que se muestra en el Espacio Excéntrico, los días sábados y domingos. la novedad que intentan llevar a cabo es lo que ellos llaman: "edición en escena". dejando de lado el destacado trabajo musical y el texto directo y potente de Luis Cano reflexionando sobre la propia escritura dramática, el resto de la propuesta es tibio, básico y sobre todo disperso. "improvisamos las escenas en cada función", te explica la directora de la obra antes de entrar. vale decir, los actores se saben un texto pero no el orden en que van a decirlo, pasan de una boya a la siguiente -como se dice en la jerga teatral- pero no tienen la intención de narrar algo concreto, siempre igual. la obra puede avanzar en un sentido, como en otro, u otro, o miles más, pero nunca en el mismo sentido, más o menos clásico, en que se cuenta una historia mínimamente comprensible. por otro lado,  de fondo, todo el tiempo, una proyección replica lo que se ve en escena. esta incapacidad de decidir por donde pasa la tensión central distrae la atención de los espectadores y los confunde bastante. cuál es el sentido de las imágenes en el escenario teatral es una pregunta, resulta evidente, que atraviesa a la mayoría de las compañías teatrales.  el momento tecnológico pareciera poner a todos en el brete de pensar alguna intervención visual o técnica en la escena, para estar a la moda. pocas compañías han sabido dar uso a la proyección de imágenes de modo complementario al texto que se enuncia en el aquí y ahora de la escena teatral; tal es el caso de Mi primer Hiroshima, de Camila Fabbri o Te encontraré ayer, de Francisco Lumerman, por nombrar dos muy buenos ejemplos de utilización de esta tecnología en la escena. sin embargo la mayoría de las cooperativas teatrales, -o una gran mayoría de ellas, para no exagerar- sólo reproduce imágenes a modo de ilustración de ciertas acciones dramáticas, o para subrayar determinados sentidos. habrá que esperar la evolución de la era digital en su traducción a las artes escénicas para ver qué nuevos efectos de narración o comunicación puede llegar a producir. 

antes