Esa tarde los aviones no despegaron
hubo un silencio general
alertas en todas las pistas aéreas
la gente se sentó
en los bancos de los pasillos y
cerró los ojos
los aeropuertos cancelaron todos los vuelos
de Oriente y de Occidente
no había habido accidentes
choques aéreos
o atentados
las puertas corredizas dejaron de correr
el aire también se detuvo, inalterable
hubo fuego encendido en el cielo
único elemento encendido
cayeron meteoritos invisibles
sobre algunas ciudades
cayeron lluvias ácidas
cayó la noche
y los fuselajes se enfriaron
los cortocircuitos esperaron en un limbo
las turbinas se secaron
las valijas quedaron quietas en las cintas
que ya no transportaron nada.
Pararon los barcos
los autos
los trenes y los subtes
las bicis
las motos y los navíos.
Pararon los submarinos
los rollers
las patinetas.
Pararon también los motonautas.
Todo lo que rodaba se clavó
los clavos permanecieron, estoicos, en su sitio
los granaderos también, enmudecidos.
Entonces millones de ojos giraron
y miraron
en la misma dirección.
.
"La obra sólo es obra cuando se convierte en la intimidad abierta de alguien que la escribe y alguien que la lee, el espacio violentamente desplegado por el enfrentamiento mutuo del poder de decir y el poder de oír". Maurice Blanchot
30.8.15
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