los versos se
encolumnan sobre el margen
se apilan y se
ordenan por la forma
no llevan punto
para no frenarse y piensan
que la mayúscula es la norma
que la mayúscula es la norma
los versos no
reponen, te, las manos
sólo a penas la
conciencia
banales no se cortan
ni se cuentan
con los dedos maquinarias de las venas
repelen la
rima, redefinen las maneras
los modos de travestir
cursilerías
disfrazan el
sentido que ocultan tras el fino
velo de la vil
mentira
ella escribe guiones
encolumnados
gacetillas,
después, notas de prensa
escribe así ninguno
la sospecha
poeta escindida
en mil maneras
los dedos que mentira
que no cuentan
desapilan, lo que la historia le atiborra
parten como
César que partió
Vallejo los
versos desbordados
y entrilce
tonces todo tanto
la entristece que
no tenga que tenerlo
tintinea
tienta
tinta
enciende todo
enterrada la tormenta
en su existencia
la cuchara,
recuerda, la botella
las tardes de
lluvia reprimiendo
deseos en estrofas
destilados
puntos de un Punctum
Gambarado
piernas
piedras
picaduras
picabeas
pincha, pinta, las paredes
Pintabona
pincha, pinta, las paredes
Pintabona
pinta bocas
pinta puntos peatonales
pinta puntos peatonales
pernoctadas apoyadas en sus pectorales
y él
y él
aparcado el punto
pone el punctum entre sus ancas
pone el punctum entre sus ancas