sabía que estaba llegando
muy alto y dije
"acá las ramas del árbol son
mucho más endebles"
igual seguí subiendo
sin reparos o resguardos
dejé que la entropía haga su show
a su antojo
y que el cuerpo sucumbiera
ahora que las hingles
todavía cansadas ven el abismo
hacia la izquierda
la casa totalmente vacía
se reprochan haber sacado la red
pero después los días
como siempre
van borrando el dolor y
cuando la herida parece cerrada
otra vez elijo descocerla
por unas breves horas que vuelan
como los pájaros de las ramas altas
endebles
blandas
a las que me hacés trepar
sin embargo
¿cómo prevenir tu risa?
¿cómo evitar tu compañía,
tus ojos cerrados,
tus palabras adormiladas
delatándote?
es tan embriagador el Titanic
tan brillante
está tan bien iluminado
es tan inocente, infantil, tan amplio
abarcativo de mi ser
el Titanic de tu existencia
que al final no termina de matarnos
y nos deja ahí, convalescientes