un escritor alemán aseguraba que:
"si usted decide enamorarse debe confirmar, previamente,
que será de alguien que, de ninguna manera lo va a querer".
.
"La obra sólo es obra cuando se convierte en la intimidad abierta de alguien que la escribe y alguien que la lee, el espacio violentamente desplegado por el enfrentamiento mutuo del poder de decir y el poder de oír". Maurice Blanchot
10.10.12
historias potables
antologías
hojas escritas de cuentos
más menos cortos
más menos controversiales.
cuentos de pasados bochornosos
familias complicadas
y parejas hartas
de resucitar.
más menos dulces.
más menos tontos.
relatos que de tan divertidos
se pierden en la lógica aceitada del verosímil.
lectores que abandonan sus lecturas
antes de empezar a prejuzgar
cada cuento
sin ver los recorridos de las tramas.
y un día a la vuelta de una página cualquiera
una historia próxima, aparece atractiva
dolorosa.
un trunco accionar, después del movimiento
un final que colisiona contra paredes de cemento.
medir una buena historia es, en una buena gran medida
ver la falla que perfora
prever la tristeza que sobrevendrá.
hojas escritas de cuentos
más menos cortos
más menos controversiales.
cuentos de pasados bochornosos
familias complicadas
y parejas hartas
de resucitar.
más menos dulces.
más menos tontos.
relatos que de tan divertidos
se pierden en la lógica aceitada del verosímil.
lectores que abandonan sus lecturas
antes de empezar a prejuzgar
cada cuento
sin ver los recorridos de las tramas.
y un día a la vuelta de una página cualquiera
una historia próxima, aparece atractiva
dolorosa.
un trunco accionar, después del movimiento
un final que colisiona contra paredes de cemento.
medir una buena historia es, en una buena gran medida
ver la falla que perfora
prever la tristeza que sobrevendrá.
7.10.12
los modos de nombrar en las artes escénicas
me gusta el teatro
pero más me gusta escribir sobre él
mi nota de ayer
sobre los modos de nombrar en las artes escénicas
pero más me gusta escribir sobre él
mi nota de ayer
sobre los modos de nombrar en las artes escénicas
sueñar
duermo
desde entonces siento la necesidad de dormir
de estar cerca del sueño
y de la pesadilla.
me acuesto temprano y cierro los ojos
me levanto temprano y abro esta página
escribo con ansiedad electrónica
sin mediaciones
directamente
sin papeles previos
ni anotar en servilletas.
escribo sin abrir un documento de word
aceleradamente
con la tinta de la desesperación
desde la bilis que destila mi estómago enfermo
escribo
de a segmentos, mientras pienso
entre sueño y sueño que no pude dormir
que no quise soñar
e igual, autoritario, se soñó sin mí
consentimiento.
escribo
los instantes de sus evocaciones permanentes
una tras otra, encadenadas
en pensamientos que se autodestruyen enseguida
en prohibiciones de mis ancestros atravesados
por la flecha del deseo que se consuma
sin mediación del pensamiento
escribo
poemas como este
faltos de estribo
descarnados poemas mudos
verborrágicos
que me surgen al alba
del alma, para vos
que no puede dormir
que sueño despierta
desdentonces.
desde entonces siento la necesidad de dormir
de estar cerca del sueño
y de la pesadilla.
me acuesto temprano y cierro los ojos
me levanto temprano y abro esta página
escribo con ansiedad electrónica
sin mediaciones
directamente
sin papeles previos
ni anotar en servilletas.
escribo sin abrir un documento de word
aceleradamente
con la tinta de la desesperación
desde la bilis que destila mi estómago enfermo
escribo
de a segmentos, mientras pienso
entre sueño y sueño que no pude dormir
que no quise soñar
e igual, autoritario, se soñó sin mí
consentimiento.
escribo
los instantes de sus evocaciones permanentes
una tras otra, encadenadas
en pensamientos que se autodestruyen enseguida
en prohibiciones de mis ancestros atravesados
por la flecha del deseo que se consuma
sin mediación del pensamiento
escribo
poemas como este
faltos de estribo
descarnados poemas mudos
verborrágicos
que me surgen al alba
del alma, para vos
que no puede dormir
que sueño despierta
desdentonces.
6.10.12
licuangrar
hay un apasionamiento
una cuota de imposibilidad
un gesto infantil a cada lado
y un presagio de tragedia delmilquinientos.
hay una licuadora en la mesada
ingredientes adentro de la misma
un botón, on, a presionar
y una máxima velocidad de uso.
de activarse la máquina
la sangre salpicaría las paredes, hasta el techo.
una cuota de imposibilidad
un gesto infantil a cada lado
y un presagio de tragedia delmilquinientos.
hay una licuadora en la mesada
ingredientes adentro de la misma
un botón, on, a presionar
y una máxima velocidad de uso.
de activarse la máquina
la sangre salpicaría las paredes, hasta el techo.
5.10.12
espectacudores
están sentados mirando
la breve revolución que espera a sus pies
las cruzadas
la llegada del hombre
a la luna de los cráteres
la toma de la Bastilla y los mejores
recitales de los Rolling de la historia
el desembarco de Normandía
las Revoluciones
de Mayo y Octubre al otro lado
con mirada burguesa ellos observan
la historia y el futuro se prefiguran
con aire de reyes, soberanos
dibujan posibilidades en silencio
después de la tormenta ella recuerda
la copa rota
la higiene de la verga
la vuelta frustrada en otra vuelta
de tragos infernales
que se sirven
mueve la cabeza
sacude los cabellos
espanta enseguida lo evocado
y adrede imagina la antesala
las horas previas al momento de la gloria
cuando muda se agitaba la revolución
predestinada a cruzar esos pasados.
la breve revolución que espera a sus pies
las cruzadas
la llegada del hombre
a la luna de los cráteres
la toma de la Bastilla y los mejores
recitales de los Rolling de la historia
el desembarco de Normandía
las Revoluciones
de Mayo y Octubre al otro lado
con mirada burguesa ellos observan
la historia y el futuro se prefiguran
con aire de reyes, soberanos
dibujan posibilidades en silencio
después de la tormenta ella recuerda
la copa rota
la higiene de la verga
la vuelta frustrada en otra vuelta
de tragos infernales
que se sirven
mueve la cabeza
sacude los cabellos
espanta enseguida lo evocado
y adrede imagina la antesala
las horas previas al momento de la gloria
cuando muda se agitaba la revolución
predestinada a cruzar esos pasados.
3.10.12
cómo hacer una reseña según John Hoyer Updike
No lo culpes por no
lograr lo que no intentó.
Dale suficiente espacio a las citas
–al menos un pasaje extenso de la prosa del libro- los lectores necesitan
formar su propia impresión y su propio gusto.
Agregá descripciones a las citas del
libro; poner sólo una frase larga es un procedimiento difuso.
Hacé un resumen sencillo de la trama.
No adelantes el final.
Si considerás que el libro es deficiente, citá
ejemplos exitosos de la obra del autor o de otro lado. Tratá de entender la
falla. ¿Seguro que es él y no vos?
Conservá la pureza de la reacción que se da entre el producto y el interpretador.
No reseñes un libro que te disgusta
porque te sentís obligado por amistad.
No digas que te gustó si no es así.
No vigiles ninguna tradición, ni te
vuelvas defensor de estandartes de ningún partido.
Nunca trates de poner al autor “en su
lugar”, haciendo de él carne de cañón para otros reseñistas.
No reseñes la reputación, sino el
libro.
La comunión entre el que reseña y su público está basada en la
suposición de que hallará cierta posibilidad de disfrute en la lectura. Todas tus
consideraciones deberían inclinarse hacia ese fin.
1.10.12
Octavio Getino

se va
pero se va después de dejar lo que traía
el cine político
"La hora de los hornos"
la conciencia del poder de la denuncia
el amor por su tierra y por la patria grande.
Octavio Getino (1935-2012)
su blog
30.9.12
libar
me desdoblo
me triplico
veo el panal y las abejas
la obra de arte que la apicultura desprecia
marco el terreno y sus límites como Jesús
atajo el aguijón
libo como abeja que engorda
la baba de mí se hace miel antes de tiempo
me pongo seria y espero
crece una ironía y se descodifica
nos entendemos
entonces pecoreo
entonces pecoreo
sin titubear las trayectorias se vuelven
obligatoriamente indeclinables
de nuevo pecoreo
de la forma más sutil
cruzo las piernas y decido quedarme
quieta
muchas veces tomar las riendas es quedarse
atarse los pasos con las manos
miro la obra
un cubo de hielo inmenso
tardará un par de horas en fenecer
tardará un par de horas en fenecer
sus aristas punteagudas y en lo más alto el desparpajo
y el artista que se sabe
él mismo una obra efímera
sobre el cemento
él mismo una obra efímera
sobre el cemento
justo al lado del panal
me pongo de pie y pecoreo
me pongo de pie y pecoreo
miro los limites marcados en el suelo
pienso en la polinización
en la pollera
de mis aguijones que hablan solos
de mis aguijones que hablan solos
libo
la obra de arte también me pecorea
de a poco comienza el deshielo indeclinable
su forma se transforma y la distancia
se hace corta
se hace corta
y es hermoso
avanzar pero a la vez en ese ir
avanzar pero a la vez en ese ir
el movimiento anticipa su disolución.
28.9.12
26.9.12
23.9.12
significancias
dice cosas
que anoto en cualquier lado
disfrutando el placer dese desorden
después anillo
las hojas que me dio
así las ubico en mi cabeza
no recuerdo
fechas de cumpleaños
casi no recuerdo casi nada
salvo lo que ordeno
lo que ubico
lo que quieren
recordar mi emociones
anoto con lápiz al costado
"los días en que los libros dejan"
y abajo, atrás de una flechita
"de ser sus fotocopias"
anoto
lo que quiere decir
lo que quiso tal vez significar
un poeta muerto que leía
otros poetas muertos antes quél.
"luz mediterránea"
hago una llave
uno en una línea cuatro versos
"luz atómica que enceguece"
que pide otro medio trago largo.
¿a quién le importa lo que dice?
¿lo que quiso decir?
¿por qué lo puso?
Montale
Gianuzzi
Losnoventas
y después todos nosotros
y los otros
que están viniendo atrás
por el vino desta mesa
donde una palabra
y sus sentidos se debaten
mucho más tiempo que una ley
donde gobierna
el poder del sinsentido
donde se teje la leche deste mundo
y eso que parece poco es un montón
y el sinsentido, significa
que anoto en cualquier lado
disfrutando el placer dese desorden
después anillo
las hojas que me dio
así las ubico en mi cabeza
no recuerdo
fechas de cumpleaños
casi no recuerdo casi nada
salvo lo que ordeno
lo que ubico
lo que quieren
recordar mi emociones
anoto con lápiz al costado
"los días en que los libros dejan"
y abajo, atrás de una flechita
"de ser sus fotocopias"
anoto
lo que quiere decir
lo que quiso tal vez significar
un poeta muerto que leía
otros poetas muertos antes quél.
"luz mediterránea"
hago una llave
uno en una línea cuatro versos
"luz atómica que enceguece"
que pide otro medio trago largo.
¿a quién le importa lo que dice?
¿lo que quiso decir?
¿por qué lo puso?
Montale
Gianuzzi
Losnoventas
y después todos nosotros
y los otros
que están viniendo atrás
por el vino desta mesa
donde una palabra
y sus sentidos se debaten
mucho más tiempo que una ley
donde gobierna
el poder del sinsentido
donde se teje la leche deste mundo
y eso que parece poco es un montón
y el sinsentido, significa
22.9.12
Ayer, en FM La Boca, Nicolás Mavrakis nos contó los pormenores de la salida de su libro de cuentos No alimenten al Troll (Tamarisco, 2012), acá, en Guardia con la joven... para los que no pudieron escucharlo.
http://fmlabocaguardiaconlajoven.blogspot.com.ar/
http://fmlabocaguardiaconlajoven.blogspot.com.ar/
19.9.12
17.9.12
GodoT
escucho a Blat en el Filblat
y se me va la pierna sola
se me agita la patita contra el piso
lo percibo y me impongo inmovilidad
igual me pasa con Godoy
que lo leo y me incomoda
me hace escribir mientras lo escucho
mejores versos que este frío
mejores líneas que las que terminan
siendo, cuando las escribo
siendo, cuando las escribo
acá no hay porro en mi cocina
ni macetas
ni apenas tiempo libre
con el cronómetro encendido ya no hay
márgenes para hacer los garabatos
márgenes para hacer los garabatos
acá en esta hoja corren locas
las palabras que no dicen
porque el apuro me corre a mí
y el minutero me corroe
las ollas de anoche en la pileta
me corren
los pibes que una vez
adentro mío fueron yo
los pibes que una vez
adentro mío fueron yo
fueron mi aire en el silencio
la mina que hay que ser
la inconformista
la inconformista
me corre
la minita proyectada
el disfraz que tengo que coser
la minita proyectada
el disfraz que tengo que coser
para el acto de Octavio del colegio
la autorización de la vacuna
los guiones
me corren del trabajo
los guiones
me corren del trabajo
los de arriba
los años
los años
los kilos
las lecturas
el almacén que cierra a las diez
quiero escribir lo que anoche nos leías
ser Blat
un día
un día
un Godoy
encender un porro y encenderme
volverme los manuales de Malena
ser las cama para hacer esta mañana
las zapas altas
la rapada
la rapada
la pansa de Carlos y eructar
sacarme los mocos en la mesa
calzarme la gorrita para atrás
y a la vez hacer las chocotortas
una especie de yo y mis influencias
deliberadas y decididas
quisiera agarrar un Photoshop
y ver como quedo si me injertan.
16.9.12
Propietarios
Cuando tenía diez mi papá nos llevaba al colegio cada día. Salíamos a las siete y nos subíamos al Falcon en el garaje. Era un auto amplio, blanco y mal visto. Los vecinos pensaban que mi papá era médico porque en ese entonces trabajaba como contador para un laboratorio y usaba guardapolvo. De camino a la escuela, en las mañanas, nosotros peleábamos por las casas. Yo veía una y la señalaba. Esa es mía, decía. Y listo. Era. Como si la hubiera comprado y escriturado ahí mismo, de camino a la primaria. Mi hermana cantó pri una vez y así adquirió la casa más linda del barrio. Una de dos pisos, con balcón a la calle y ligustrinas en la puerta. La vereda, como una alfombrada fucsia de flores que caían, resaltaba de las demás veredas, y parecía estar anunciando que ahí venía algo hermoso. Las plantas en el jardín hacían juego con las cerámicas y los canteros rebalsaban de helechos.
Esteban venía muy atrás con sus casas.
Mi papá cambiaba de recorridos, nunca supe si a propósito, para ayudarlo. Un día dobló en Pagola y fue una cuadra en contra mano. Apareció entonces un chalecito a dos aguas, con rejas ornamentadas y columnas sosteniendo un alero adelante. Había dos silloncitos y una mesa de hierro, para tomar mate en el jardín.
—Mía— dijo Esteban —la vi primero, es mía. Pero Cecilia también la había visto, y había cantado lo mismo.
—Vos ya tenés la otra — le dije yo —la de Famaliá, que es la más linda.
Resignada Cecilia aceptó, y pidió como resarcimiento la casa roja con una ventana sola. Mi hermano aceptó y así las dos casa más lindas de Lomas del Mirador tenían dueño.
Era un juego sencillo. Había que ver y dictaminar. Algunas mañanas podíamos discutir todo el camino si era más lindo que fuera grande, o si lo lindo era algo en relación a los colores. Ahora que lo pienso estábamos decidiendo criterios estéticos.
Mis primos venían a la escuela con nosotros. Más o menos tenían elegidas sus casas y a veces, ante la desazón de pensar que iban perdiendo, nos narraban la fachada de alguna casa de Aldo Bonzi o de Tapiales. Ellos las habían visto primero y eso los convertía en propietarios.
Javier venía a la cola de todos. El consenso general era que sus casas, tanto las de Lomas, como las de Bonzi, eran las más feas. Cansado de que no aparezca una mejor y de que los vecinos no las pintaran un poco, una mañana dijo, llegando a la General Paz;
—¡Mía!
—¡Mía!
Todos miramos por la ventanilla del Falcon.
—No hay ninguna casa ahí, nene. ¿Qué te pasa? —Le dije yo.
—¡Cómo no! Ese árbol. Esa es mi casa—dijo, seguro. —Voy a poner unas maderas y me voy a construir una casa ahí arriba, así veo para el lado de la Capital.
Era un sauce que barría con sus ramas la tierra reseca de sus raíces sobresalientes.
Me morí de envidia por dentro. Le dije a Javier si podía vivir con él, en ese árbol. Yo también quería mirar para el otro lado, sentarme en las noches estrelladas con mi primo, las piernas colgando en el aire, balanceándose, y escuchar a Soda Stereo en el walkman, mientras mirábamos pasar los autos del Río de La Plata al Riachuelo, o al revés, haciendo ruido.
Yo también quería poder cambiar las reglas.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)
antes
-
►
2018
(10)
- ► septiembre (1)
-
►
2015
(105)
- ► septiembre (9)
-
►
2014
(135)
- ► septiembre (11)
-
►
2013
(276)
- ► septiembre (19)
-
►
2012
(246)
- ► septiembre (21)
-
►
2011
(368)
- ► septiembre (12)


