quema el bosque
el lago
apabulla a los lobos
y me distrae
y escribo ideas en papeles
o las tallo en las cortezas de los árboles
para no olvidar
yo lo dejo y lo rechazo
como decía Meschonnic
porque soy esa zarza
"La obra sólo es obra cuando se convierte en la intimidad abierta de alguien que la escribe y alguien que la lee, el espacio violentamente desplegado por el enfrentamiento mutuo del poder de decir y el poder de oír". Maurice Blanchot
no sé dónde estoy parada
pero sé
que cuando baje la espuma
el río
se vayan todos
el agua apague el fuego
la noche haga su entrada definitiva
voy a escribir un poema
quiero verte pero
sin alterar el tiempo
sin dejar de ser, ni maquillar
a la escritora sentimental
a la seria, neurótica
a veces mina aburrida
que habita en mí
quiero no estar
adelantando el tiempo
no tragar rápido la comida
quiero sentir entre el paladar y la lengua
cada detalle del sabor
disfrutar cada segundo
de la distancia
quiero extrañarte y fantasear
las mismas cosas que me están pasando
pero con vos
podría ser simple la vida
si funcionara
intento marcharla
a mi ritmo y no me importa
si se cierra la puerta de un portazo
y me quedo en el pasillo
con la bolsa de basura en la mano
no entiendo qué ni cómo
pero algo en vos me hace creer
esta cosa ya se mueve
en dirección al mar
no es algo tan extraño
pero aunque sólo pudiera pensarlo
no me conformo
y también lo escribo
esta máquina comienza a moverse
muy despacio
a alejarse de mis cosas
y tomar distancia
lo va haciendo de a poco
a una mínima velocidad
lo va haciendo incluso
cuando no lo percibimos
la última plataforma de Retiro
es la número 75
un número arbitrario
como nacer en el siglo xx
un día 31
en cualquier lugar del mundo
las cosas imprescindibles
viajan con uno
documentos
llaves
libros
imágenes que guarda la memoria
cosas que están en curso
de igual modo que la existencia
la pulcera de alpaca que abraza
indistintamente mis muñecas
el teléfono con el mensaje de recién
y el pasaje de regreso
me alejo de mis cosas para verlas mejor
mido sin juzgar
miro por la ventanilla
acepto un alfajor
me dejo llevar un poco
y cuando estamos cruzando tu calle
te saludo a la distancia
la misma distancia que tomo
para no medir y ver
las cosas que quiero y espero
extrañar sin pena.
las aspas detenidas del ventilador
el celular a punto de morir
la pieza a oscuras
la radio muda
el agua tibia en las botellas de la heladera
¿por qué llamar así
a un mueble sin luz y que no enfría?
¿por qué pagar algo que no te dan?
sin suministro la heladera
es el féretro de las vacas muertas
ya
que están a punto de volver a morir
en breve
a su segunda finalidad
con calor no puedo pensar
ni escribir las reseñas que debo
mi cráneo también es un féretro
pero menos holgado
mi cerebro es bofe
y mi poesía es queja
ilumina nuestras vidas @oficialedesur
te lo estamos pidiendo bien