hoy salí de la cama y vine a trabajar. cancelé todas las cuestiones previas. "bomba", decía el mensaje de texto. llegué y me puse a escribir. una de mis compañeras hacía llamados, cotejaba informaciones, corría de acá para allá. gana la mitad de sueldo que yo. a veces la miro y pienso: "¿alguien sabrá lo que vale esta mina?" entre un llamado y otro la escucho decir: "emergencia es que le pase algo a algún miembro directo de tu familia". discutía con algún trabajador precoz, cortó y me miró. no dijo nada. levantó el tubo e hizo el siguiente llamado. yo interrumpí el fluir de "datos transformándose en guión" y escribí en tuiter su frase amarga. en tres o cuatro horas, entre las dos, resolvimos la tercera guerra mundial sin movernos de la PC, sin desbordes, sin gritos, comiendo otra vez la misma ensalada de cada día. por la tarde, cuando esperábamos las aprobaciones correspondientes, otra compañera recibió un llamado. acababa de perder a un ser querido. qué poco urgente se volvió todo lo demás después de la noticia. todo lo "por hacer" y todo lo "hecho". sonó mi celular. era #hijoDe10. "ya hice la tarea, ma, ¿puedo usar tu compu?" ¿cómo decirle que me tiraría por el cable del teléfono para darle un beso y jugarle un partido de truco. #hijoDe10 está aprendiendo a mentir en el envido, anota dibujando los cuadradito de cinco rayas en el papel, me pide que le juegue un partido cada mañana, mientras desayunamos. "urgente", pensé. nada merece que dejes tu vida. sin embargo la dejás. #hola. un día el desayuno, otra vez el fin de semana, otra tarde la terapia, otro martes la revista. es así, vas dejando, nena, elegís para el orto. urgente, imperioso, apremiante, acuciante, perentorio. como a las tres de la tarde salí de la oficina a "acelerar el trámite del título". las oficinas públicas son lo contrario de la urgencia. obviamente la respuesta fue: "sí, lo vamos a acelerar, puede ser que en dos meses lo tengas". ingresé mi trámite en diciembre del año pasado. acabo de perder la posibilidad de concursar. después, cuando estoy volviendo a la oficina, antes de subir al subte, me desvío unos metros y compro los tres tomos de Gargantúa y Pantagruel de Francoise Rabelais en su edición del Centro Editor de América Latina. pesó el estudio preliminar de Eduardo Romano. "urgente", en mi caso, también es leer.
.
"La obra sólo es obra cuando se convierte en la intimidad abierta de alguien que la escribe y alguien que la lee, el espacio violentamente desplegado por el enfrentamiento mutuo del poder de decir y el poder de oír". Maurice Blanchot
3.10.13
2.10.13
1.10.13
#friso
recordé a mi mamá revolviendo la sartén con seso, la vez que por no comer me quedé sin el asalto, el cuadro que me dejó el español que paró en casa y se bañó sin pruritos, se envolvió en mi toallón y salió casi en pelotas de la ducha. recordé la foto del cuadro que debí buscar en Palermo unos días después de que se fuera, la cara del pibe que me lo dio, la escalera en el pasillo hacia arriba, cincuenta tipos desnudos, tirados en el piso, acomodados, formando un dibujo, el friso, de un gran cerebro colectivo.
29.9.13
río seco
un día se calma el río
revuelto
se aquietan las aguas, se retiran
queda el cause vacío
el calado
por donde el agua corrió alguna vez
quedan las marcas de la fuerza
lechoso el lecho
seco
más o menos lastimado.
desde la orilla puede verse
qué tan profundo era el río
qué tan violenta su corriente
sus andanzas
sus recodos
los juncos lo delatan con sus cuerpos
aplastados
rendidos
h
o
r
i
z
o
n
t
a
l
e
s
un junco al lado del otro
durmiendo en la misma dirección.
25.9.13
#La inundación
me despierto sin abrir los ojos, estaba soñando la misma canzonetta. voy al baño y me saco el maquillaje, me lavo la cara y los dientes que abandoné. de pronto estoy pensando en los griegos, en "la justa medida", en los espacios del intertexto ¿cuánto deben medir esas distancias? ¿cuánto soporto que se separen? la "justa" medida, el concepto de libertad en Bataille, la sequía del desierto pampeano, sus llanas extensiones de pasto seco, arrasado por el viento que lo aplasta. recuerdo los viajes relámpago de mi padre a la casa de Agapito, su facón en la mesa, la música en el auto. Me vienen imágenes de Santa Rosa, Pico, General Acha, y antes de llegar a la provincia Trenque Luaquen, los campos de los parientes, los instrumentos de la tierra y sus vehículos, partes de tractores desarmados, los vados al costado de la ruta, las vacas sueltas, las suelas de las botas. ¿cuál es el justo intervalo entre discursos? ¿cuánto detenerse entre pueblo y pueblo? de pronto la humedad de la tierra se empantana, llueve demasiado, el humus deja de absorber esa humedad y las napas se vuelven arcillosas, se arman lagunas extensas por kilómetros, esteros con su vegetación, excesos de acuíferos naturales. ¿cuál es la justa medida? ¿cómo se establece ese diálogo? un pueblo y el siguiente unidos por una ruta, amplia ruta despejada, en línea recta al horizonte que se corre, siempre más allá, siempre un poco más allá, más lejos, más adelante. llegar al arco semicircular después de la rotonda, tomar el desvío, pasar al pueblo y ponerle nafta al auto. detectar el momento, esperar, doblar únicamente en el instante justo.
24.9.13
"si la literatura se aleja del mal se vuelve aburrida.
en la literatura la angustia está implicada
y la angustia siempre está fundada en algo que va mal".
acá George Bataille habla de mí.
en la literatura la angustia está implicada
y la angustia siempre está fundada en algo que va mal".
acá George Bataille habla de mí.
#ismos
me quiero a desenterrar. primero me mojo las raíces, empapo la tierra hasta ablandarla, me zarandeo de un lado al otro, me giro, me empujo para arriba. como no puedo agarro un serrucho.
me corto las raíces a los tirones.
caigo hacia la izquierda, laik an árbol, en el medio del bosque desolado.
como nadie escucha el ruido, el ruido es de otra cosa, no soy yo, cayendo, no es el árbol, la caída no puede ser filmada. me arrastro hasta el río más próximo, inexistente, y me miro en el reflejo para beberme. como no hay imagen desaparezco, me bebo y me evaporo en mis deposiciones.
desintegrada sobrevuelo el mundo, pero vuelvo a pensar las mismas cosas, a soñar los mismos sueños. no puedo librarme de mi ser.
me corto las raíces a los tirones.
caigo hacia la izquierda, laik an árbol, en el medio del bosque desolado.
como nadie escucha el ruido, el ruido es de otra cosa, no soy yo, cayendo, no es el árbol, la caída no puede ser filmada. me arrastro hasta el río más próximo, inexistente, y me miro en el reflejo para beberme. como no hay imagen desaparezco, me bebo y me evaporo en mis deposiciones.
desintegrada sobrevuelo el mundo, pero vuelvo a pensar las mismas cosas, a soñar los mismos sueños. no puedo librarme de mi ser.
contestar llamándose a silencio
escribir es también hablar mejor
seleccionar en qué se gastan
las palabras
para qué se las pone a conversar
con quiénes
y diciendo qué.
nunca pensé que el auricular
iba a serme un invento tan útil
para escuchar música
pero también
para no escuchar a los hablones
ese género imposible de soportar
en los pasillos y la pobreza absoluta
la peor pobreza
la del que no
puede más que llevar información.
seleccionar en qué se gastan
las palabras
para qué se las pone a conversar
con quiénes
y diciendo qué.
nunca pensé que el auricular
iba a serme un invento tan útil
para escuchar música
pero también
para no escuchar a los hablones
ese género imposible de soportar
en los pasillos y la pobreza absoluta
la peor pobreza
la del que no
puede más que llevar información.
19.9.13
#extrañamiento
lo cursi muere a manos
de un churrasco en una bolsa
un litro de nafra, un fósforo
pañales descartables en la basura
forros arrojados en el cesto
a la derecha del inodoro.
de un churrasco en una bolsa
un litro de nafra, un fósforo
pañales descartables en la basura
forros arrojados en el cesto
a la derecha del inodoro.
18.9.13
poesía eres tú
cortale los pies a los noemas
hacharlos sin asco
tiralos por ahí
leelos como si fueran la boleta del gas
el verso posta no lo escribiste
lo viste anoche, zampado en el margen superior
de la hoja con renglones que escribió
la maestra de algún hijo.
poesía es tirarse sobre la cama
jugar a desmayarte
que se rían.
poesía es estar orgullosa de algún otro.
17.9.13
13.9.13
#libros
hago el camino de los libros que me buscan, me llegan sugeridos, solos, se abren como pétalos de pedeefes adelante de mis ojos, vienen por mí, por mail, por encomienda, se me regalan sin más motivo que volverse una reseña, una mención, libros de mano en mano, de otros libros, me son prestados o se auto-envían, obscenamente, se caen de los estantes cuando paso, se me entregan, se me imponen en ciertas páginas, para que haga el camino que me dictan, libremente, ellos, los dueños de mis lecturas, me sugieren desandar la calle inversa de la razón, y yo me he dado por vencida en la tarea de tratar de sostener, el gobierno estricto de mis ideas, mis deseos, mis mentiras, el gobierno de mis propios pensamientos.
hago el recorrido que me sugieren
hago el recorrido que me sugieren
las lecturas que se me imponen
que se me instalan
me dejo arrastrar por ellos
me llevo en el ritmo de la prosa
sobre el ruido de la frase y los atajosme dejo arrastrar por ellos
me llevo en el ritmo de la prosa
del sentido
que se hace versos
a veces
me dejo chicle
palabras apiñadas
empastadas pegatinas.
11.9.13
almuerzo
estoy acumulando ganas. no es un plan, me sale así. acumulo ganas de escribir. la vida práctica me obliga, la necesidad de alimento, ropa, servicios. la cuota del colegio de mis hijos, el miedo infantil a la subsistencia, la proximidad de las vacaciones, la falta de confianza en lo que puedo generar. contra todo insisto en la idea absurda de que escribir me va a salvar de esta locura. hago todo con la zanahoria adelante. escribir después. sentarme a contar, como si eso fuera algo distinto de lo que hago ahora, por ejemplo, con la ensalada de pollo al lado del teclado. funciono como una máquina, en etapas. escribo ésto mientras almuerzo, robándole segundos al trabajo. después, dentro de un rato, escribo lo ustedes quieran, o ellos. traduzco informaciones y no me importa qué miles de manos interfieran en el texto, transfiero cuadros a locuciones, hago relatos de unas tortas de crecimiento, llevo números fríos a renglones en los que aplico cierta cadencia. en unos años me he vuelto una experta en escuchar, entender qué se pretende, hacer que quepan las palabras perfectamente en el pedido. soy el silencio, una máquina data entry, la tuerca necesaria que nunca es imprescindible. después, cuando cae la tarde, a veces entrada la noche, renuevo la ilusión. "voy a sentarme a escribir". tengo el hilado en mi cabeza, pienso en ese hilado mientras me baño, si hago la cena, si lavo los platos. pruebo retazos de textos nuevos que podría incorporar. los mido, los descarto mentalmente. cuando me siento a escribir ya son las doce, está empezando el día siguiente, ya entró la mmáquina en su próxima etapa uno. se baja la palanca que me activa, corre el tiempo en el reloj y acaba sin orgasmo otro día que no escribí, crece en mi cabeza esa pelusa, el diálogo entre la pelusa y yo, mi única verdadera producción.
10.9.13
9.9.13
#soy un pibe
esta tarde, por no decir esta noche, entro a una librería del centro. miro un poco las estanterías, las ofertas y la vidriera. cuando llega mi turno le pido al vendedor una carpeta A4 tapa dura. el tipo da vueltas para no decirme: "no, che, no tengo", entonces me muestra una oficio, una carpeta sobre, otra carpeta con dibujitos, una de tapa blanda. yo le voy diciendo que no, que esa no, que esa menos, que esa tampoco. ya sé, me contesta, vos querés una grande, así ancha y dura. claro, le contesto, esa la quiero cada día, que pena que no me sirva para solucionar el tema de las hojas sueltas.
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