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"La obra sólo es obra cuando se convierte en la intimidad abierta de alguien que la escribe y alguien que la lee, el espacio violentamente desplegado por el enfrentamiento mutuo del poder de decir y el poder de oír". Maurice Blanchot

28.8.16

Nick Cave, "Into My Arms"

Yo no creo en un Dios intervencionista 
pero sé, querida, que vos sí 
pero si lo hiciera, me arrodillaría y le pediría 
que no intervenga cuando se trate de vos 
que no toque ni un pelo de tu cabeza 
que te deje como sos 
y si Él sintiera que tiene que dirigirte 
entonces que te dirija hasta mis brazos 
hasta mis brazos, oh Señor 

Y no creo en la existencia de ángeles 
pero mirándote, me pregunto si eso es cierto 
pero si lo hiciera, los congregaría 
y les pediría que velen por vos 
que cada uno encienda una vela para vos 
para hacer brillante y claro tu camino 
y para que camines, como Cristo, en gracia y amor 
y te guíen hasta mis brazos 
hasta mis brazos, oh Señor 

Pero yo creo en el amor 
y sé que vos también 
y creo en alguna clase de camino 
que podemos recorrer, yo y vos 
así que mantengan sus velas encendidas 
y hagan su viaje brillante y puro 
que ella siga volviendo 
por siempre hasta mis brazos 

imagino los ojos cerrados
el descanso profundo previo a la resaca
los sueños demenciales donde quiero
estar metida
con cara de ciervo o alas
de murciélago

imagino la pierna afuera
de las sábanas
una parte del acolchado en el piso
arrastrado como yo
medio vaso de agua en la mesada
una hoja de la ventana agitándose y un burlete
riéndose en una caja de madera

imagino una mosca zumbando
                                cerca de su oído
como un drone que espía su respiración
y revisa que todo sigue bien

imagino y me pongo en vereda
porque imaginar es cerrar, también
un poco
crear imágenes que no existen
y sobrealimentar la imaginación

imagino la primera cara de la mañana
la almohada fundida en el cuello
la arruga tatuada al lado de la boca
la luz filtrando desde el patiecito
y un beso
             de esos
de nunca acabar

27.8.16

el deseo es
un arma peligrosa
y hay que saber usarla.

esperar al electricista
un sábado de lluvia
sentada en una lata de pintura
de 20 litros
hacer un mate y contar
las sílabas de los versos
las gotas golpeando una chapa
el paso manso de las horas
que se mezclan con recuerdos
el tango de Di Sarli
la chacarera desconocida
el vals venezolano en el violín
de unos músicos viandantes
la jarra blanca
el pingüino de vino
embalsamado y cayendo
cual derrota electoral
el aljibe colonial
las manchas violetas sobre el mantel
y el chiste repetido de sacarse
a pasear los del Oeste
cada falla es una idea
un lugar nuevo a donde ir
de Positano a Ituzaingó
pasando por La gran manzana
quiero pintar estas paredes
que no pueden esperar
aprender a contar las sílabas
de los poemas
hacer versos de cada noche
que me toques
y escribir entre los pliegues
de tu cuerpo

cien luces prendidas
señalando un lugar a donde ir
donde seguir después
de tanta incertidumbre
una congoja
que se abandona en breve
una decisión de cuándo
cómo
seguir
de qué manera estar
y ser
amar
sentir es blando pero puede
ser como pensar
hacer honor a la inmensidad
de los abrazos

25.8.16

es un día diáfano, soleado
mansamente azul
pero llora una embarazada en el subte
y yo me pongo en su lugar
sentada en frente mío
con la rosacea en la frente y la panza
a punto de estallar

entonces deseo que esté mejor
lo deseo y lo escribo y secretamente
creo con toda mi fuerza
que el deseo mueve montañas

en Alem nos miramos para bajar
ella me sonríe
que todo pase a segundo plano
las medias
los aros
la cena
lo que tarda el 24
que la espera no exaspere
que no se note
que la noche
se ilumine y una brisa
fría en la cara
en una esquina
mejore el abrazo todavía
un poco más.

22.8.16

a veces el mundo podría
simplificarse en extremo
un sólo barrio
con su casa
un mercado enorme
de techos altos
hierros como puentes parisinos
frutas coloridas
libros
cosas viejas
y una foto
a veces, muchas veces
también yo puedo simplificarme
necesitar solo
lo que me pide el cuerpo
y algún libro.
"cada minuto es
   uno menos".

21.8.16

me está cambiando algo
la topografía
en el punto de cruce
entre el cerebro
y las emociones

la fiera incontenible se deja agarrar
discimula su furia
camina despacio
recuerda más sueños que nunca
antes
 
la fiera se deja pensar

pone las manos en el fuego
para ser atada de
y los pies
pone todo y deja que se pierda
si total
con la fiera fuera de control nada tiene sentido ni futuro
ni novela por escribir

los besos calman a las bestias
aunque estén despeinadas y tengan
el maquillaje corrido
la música también, aunque
alguna vez pueda pasar
tan a segundo plano
y las listas seleccionadas con esmero
queden olvidadas en los aparatos
4G

porque los besos
dados en el lugar que sean
más o menos recordados, después
los besos siempre quedan
como marcas invisibles sobre el cuerpo.

20.8.16

las calles frías del microcentro
vacío este sábado, repleto
sólo a la altura de los teatros de Corrientes

el ojo moderno fiscalizando
el movimiento de los otros

vamos por un lado
y volvemos haciendo un camino nuevo
como inventando rutas descentradas
buscando mercados
de frutos carentes de bares
y pasajes de una cuadra
con algo de historia
nombres que esconden pasados
rejas raras de ventanas invisibles
anticuarios para fotografiar
veredas rotas
agrupaciones de bebedores anónimos y
gente que sale al supermercado
por, apenas, un paquete de yerba

vamos por el descanso
y volvemos sin planes
buscándole un vértice nuevo
a la inagotable ciudad de los signos
hermosa asfixiante Buenos Aires
que de pronto desaparece
dejando sólo el instante-ya
la certeza finita de lo real
de lo que nunca se comprende.

19.8.16

cuando era chica y quería helado
lo quería y no lo quería
deseo y represión, me daba pena
comerlo y que se termine
de algún modo lo acababa
con anticipación
sabía precozmente
que el vacío duele y esperaba
a que se derritiera un poco

ahora escribo "derrotista"
porque me lo propone el teclado predictivo
como si supiera que derretir helados es
mi forma de la derrota.

18.8.16

doy brazadas en falso
sobre el agua quieta
del río sin orillas
vuelvo sobre mí
estoy acá de nuevo

parece el desierto pero es
el río helado
parece que espero
el buque de rescate pero estoy
pensando con tranquilidad

no esperes nada, nena
–me digo
este poema es para vos

ya sabías que iba a tratarse de bracear
y de seguir braceando sin pausa

el cansancio es un estado
mental que superaste
como apaleaba la tierra tu abuelo
cargaba bolsas en el puerto

el braceo te deja
permanecer sobre el río
te mantiene a flote y agita
tu pensamiento

resistí, nena
–me repito, cada mañana
no hay otra cosa más allá del río
y al final hundirse.
amo a Lorca porque vivió afuera del tiempo
y afuera de su cuerpo
porque no le tuvo miedo al dolor en ninguna de sus formas
no dudó en ir detrás de su deseo como de su sangre caliente y apasionada

lo amo por osado
por loco
por sacado
por haber estado en la Argentina
por Margarita Xirgu
por Dalí
por haberse permitido todo
en tiempos millones de veces más represivos
porque su obra dibuja su adn
y porque no hay mejor obra que la que se escribe con el cuerpo.


17.8.16

a esta hora
de la mañana ya
bajé dos actividades y
le inventé una hora al día

hablame de ansiedad

antes