el descanso profundo previo a la resaca
los sueños demenciales donde quiero
estar metida
con cara de ciervo o alas
de murciélago
de las sábanas
una parte del acolchado en el piso
arrastrado como yo
medio vaso de agua en la mesada
una hoja de la ventana agitándose y un burlete
riéndose en una caja de madera
cerca de su oído
como un drone que espía su respiración
y revisa que todo sigue bien
porque imaginar es cerrar, también
un poco
crear imágenes que no existen
y sobrealimentar la imaginación
la almohada fundida en el cuello
la arruga tatuada al lado de la boca
la luz filtrando desde el patiecito
y un beso
de esos
de nunca acabar


