.


"La obra sólo es obra cuando se convierte en la intimidad abierta de alguien que la escribe y alguien que la lee, el espacio violentamente desplegado por el enfrentamiento mutuo del poder de decir y el poder de oír". Maurice Blanchot

9.4.14

El amor
no se deja
distinguir

Estudiar Latín
como ponerse
unas calzas de cuero sintético.

#39

Me regalaron un óleo perfumado para que me haga dar masajes, o dé masajes, o no sé. Pedí que me lo cambien por una antiarrugas para la cara.

5.4.14

Arriba de la mesa quedaron
pedazos de conversaciones
Dios en el aire
                     la  mentira
                     de la perfección

Abajo
        en la vereda
vimos vidrios rotos
una moto que entró por la vidriera
del bar de Lambaré

Todos los días parecen
iguales
parecidos
pasos calcados de canciones
que se repiten como un disco

Pero el futuro
-escribió mi amigo-
lo inventa Asimov
un tipo
que imagina de lejos y que adora
que las cosas salgan mal


2.4.14

Hay que dejar en los libros señas personales· marcas de época· calendarios· flyers con fechas y eventos a los que fuimos· recordatorios de lo que practicábamos mientras leíamos· marcas en lápiz negro· lapicera· fibra flúor no -porque se borra-· tarjetas de subte pass· puntas dobladas indicando determinado renglón· manchas de café· servilletas de bares históricos que amamos· comentarios de otras personas· fotos· de ser posible hay que dejar fotos en los libros· fotos del momento en que los leíamos esa determinada parte· Esa podría ser una buena obra personal· calzar la vida en los libros· diseccionarla y meterla -por partes- en la biblioteca· calcar momentos encima de los capítulos· de los cuentos· de las ideas que sobresalieron por algo· De ese modo podríamos volver sobre el pasado· recordar que Muchacha Punk tuvo una forma menos estilizada pero agitó· que la chica de Saigón fue occidental y cristiana· que no estuvo en un asilo de señoritas· ni se acostó con un chino pero tuvo· su breve capítulo de impasse· Que Madame Bovary· bueno· Y así con cada historia· 

29.3.14

#Pelota

Repelo esa imagen y vuelve· como pelota de tenis que rebota· amarilla· contra la pared· me paro en frente· sueño· que la devuelvo con la cabeza· la golpeo· mi frente repele la pelota· esa imagen· una cara· choca· contra la pared como si fuera un espejo en el que me miro· ladrillos uno encima del otro· soy un muro· me represento pared· esa imagen rebota· mi imagen también· soy lo que repelo donde me miro· me veo reflejada en lo que repelo· la pared· la pelota con la imagen amarilla· vuelve· rebota· me pega en la frente· le pego· a mi imagen que es la imagen que rebota· amarilla· volviendo siempre· olvidando que no se puede olvidar·

28.3.14

#ParisReview

Tengo un señalador en un libro de entrevistas que me regalaron el 5/11/10 que duerme entre la página 49 y la 50 -desde ese día- señalando la pregunta que Jean Stein le hace a William Faulkner· "¿Puede hablar de cómo se inició como escritor?"· Nada· Eso·

27.3.14

#Fórmula


Anoto lo que entiendo es una fórmula que funciona: tres adjetivos para cada sustantivo y detener la frase en un pensamiento interno descomprimiendo la idea.

#39

No celebro más mi cumpleaños. Celebro, mejor, mis libros, mis logros, los minutos robados a la responsabilidad, que a la larga se convierten en palabras, sentidos cristalizados, fotografías de momentos, decisiones, dudas, dilemas, y pulsiones en tensión. Celebro las veces que venzo el tedio, las mañanas que salto de la cama a leer, o a escribir, las veces que logro arrancarme de la ira que me produce la injusticia, la fuerza interna que me mantiene eligiendo hacer todo este esfuerzo por vivir de la palabra. Celebro que Helga esté corrigiendo conmigo su novela, haber corregido mi novela con Juan, la existencia siempre suprema de mi amiga Paola, las intervenciones certeras de mi analista, la escritura colectiva de Las Claudias. No merece celebración respirar. ¿Qué esfuerzo hacemos para eso? ¿Para amanecer cada mañana? Hay una infinita lista de pelotudos que respiran, sí, en masculino, no en modo genérico, más bien, decididamente en masculino. Celebro que cada día quiero ser mejor. No más, mejor. No cantidad, calidad. Y celebro, también, que no me dejo ganar por lo que la comodidad haría de mí, por lo que el mundo haría de mí. La resistencia celebro. Eso. El dique de contención que soy, la represa hidroeléctrica que quiero ser, la angustia de la imposibilidad, la asociación entre la angustia matinal y la elección de un camino sano, que me enseñó Eli, el encuentro de la gente imprescindible, que no me guste Arjona, Luis Miguel, la música romántica y el sushi. Mis 53 kilos. El rock, celebro, mi rock grisáceo, mi campera de cuero agujereada, mi metro y medio de estatura, mis fernets mientras los chicos duermen, mis uñas casi siempre despintadas, mis piernas más que mis tetas, porque a mis piernas les da forma andar en bici por la ciudad, ponerle onda, hacer un esfuerzo. Mi voluntad, celebro, y mis errores. Todos y cada uno de mis errores.

25.3.14

#voyA

Voy a escribir todo
lo que me pasa cuando leo
lo que me suda
lo que me agita los pulmones
cuando recorro las letras con los ojos.

Voy a llevar un diario de mis
afectos lectores, de la notas
que suenan correctamente, y de los discos
que pegan con cada poeta.

Completame esta, baby
tal sonido para esas letras
la palabra nueva, baby
su sentido
haceme ir a buscarlo ahora mismo
haceme adivinar si en el error
hay un guiño oculto, silencioso
si Walt es Whitman
y Viel es Temperley.

21.3.14

Somos muy boludos, pero
zafamos de comernos el cuentito
del éxito en sus términos de ellos. 

La poesía no es un género
ni se escribe con el alma
es sola, siendo, sin la mano
que cree que la escribe.

La poesía no eres tú
ni el verso en su métrica
ni la rima consonante.

No te mates
no merece explicaciones
viaja
con los que pueden conocerla.

20.3.14

Tengo un forro

Tengo un forro en la billetera
que me dieron en la calle
me gusta mirarlo cuando saco
la plata
la sube
las monedas.
Me siento un poco rocanroll
un poco menos oficina
me gusta tocarlo cuando abro
me gusta saber que sigue estando.
Tengo un forro en la billetera
y otro en el subconsciente
me hacen sentir de veintidós
cuando me niego a dejarlos por ahí.
La otra vez le busqué la fecha
"me muero si está vencido"
apuros tenemos todos
una chica nunca sabe.
Tengo un forro en la billetera
Sol dice que es marca top
se me cayó al suelo el otro día
y nadie me creyó de la promoción.
Tengo una tarjeta Neverland
tarjetas personales y del banco
tengo un forro en la billetera
y otro más grueso en la cabeza.

16.3.14

A todos nos parece que nos aman
pero eso nos pasa porque amamos
alguna vez
               negamos
                             que el amor
es posible en casos excepcionales
entre una topadora y un yuyo
#porejemplo
o entre un cuis y el fuselaje de un avión
entre muertos y vivos a destiempo
entre partes de objetos inanimados.

A todos nos parece que nos aman
porque las cosas nos salen como "bien"
y atribuímos al amor la coincidencia
la luz del sol por la mañana.

A todos nos parece que nos aman
que el bondi paró por nuestro amor
que el café se volcó para encontrarnos
que el reloj falló para nosotros.

Pero el amor se muere con los besos
empieza a morir cuando se ve.

"¿De qué sirve la otredad o el misterio de la muerte?"

Conocí a Walter Iannelli en Casa de Letras. Lo vi desplegarse en palabras elocuentes, presentando los Cuentos Completos de Alberto Laiseca. Luego, esa misma noche, me encontré con mi amiga Eli y cené con los alumnos del taller de Lai. Por esas épocas iba y venía por los eventos literarios, perdida, buscando un camino, un rumbo, una posibilidad de creer en mí. Recuerdo la sonrisa de Walter, la amabilidad con la que nos contó los pormenores de la presentación del libro, su campera de cuero negra, su libro en manos de mi amiga, que le pedía una dedicatoria. Walter Iannelli era narrador, docente, poeta y periodista cultural. Publicó los libros Alguien está esperando (1996, cuentos), Sanpaku (2002, novela), Zumatra y la mecánica de tu corpiño (2005, poesía) y Metano (2008, cuentos). No te despedimos, Walter. Comenzamos a leerte de verdad.


WALTER IANNELLI
Nene ponéte la camisetita

Si te vas a leer poesía, Nene

ponéte la camisetita.

La poesía es fría Nene.

Ya sé que dicen que calienta el alma

pero qué alma Nene 

en la parada del colectivo

este invierno a las cinco de la mañana.

Ponete la camisetita Nene.

¿Y los guantes?

Cuidáte de los versos que cortan

cuidáte Nene 

de esas palomas

de la luna

del viento

del poniente Nene 

que se desangra sobre las casas 

como una marea escoriata.

Nene: ¿No pensaste en la bufanda?

Ya van a venir a soplarte hielo al cuello

a afilar la palabrita

retorcerla como si fuera tu cogote.

Sabés cómo son esos tipos Nene.

Te dan la mano, te aplauden y después

te mandan de vuelta con el estómago vacío.

Y no me comiste nada antes de irte.

Ahí te dejé el guiso de papas y arvejas.

Si al menos te llevaras el añorak de tu difunto padreo el sobretodo. 

Pero te vas sin darme un beso

Nene.

Cuántas veces te dije que tenés que encaminarte.

Estudiar abogacía, conseguir una novia que al menos

los domingos no esté borracha.

Pero Nene, vos andás con esos que viven del aire

revoleando las letras.

¿Dónde viste el fulgor del cosmos infinito?

¿Desde cuándo el fuego es una llamarada impúber?

Decime Nene, no te vayas todavía.

Te hubieras puesto los zapatos con suela de goma

a ver si tanta imantación, si tanto voltaje te electrocutan.

Pero Nene: ¿No viste que estoy sola?

¿Que mamá te necesita más que todo el diccionario?

¿Que ninguno de la academia o de la SADE te va a tapar de noche?

Podemos jugar Buraco, terminarnos el strudel

ver sábados continuados al lado de la estufita de cuarzo.

¿Para qué el doble sentido

la metáfora

la sinécdoque

la metonimia, Nene

si me volvés con un resfrío?

Para qué la paradoja, Nene, el verso libre

La aliteración, la elípsis.

¿De qué sirve la otredad

o el misterio de la muerte?

Si es todo tan simple como que te vas desnudo

porque vivís una realidad hecha en pedazos.

¿A eso le llaman poesía?

Vení, Nene

que mamá te hace una sopa con galletitas 

Manón en el té con leche.

No seas tonto

el mundo debería ser chico

el mundo no se conquista agrandándolo de sentido

ni doblándolo, ni pegándolo

ni siquiera tratando de romperlo.

El mundo es, mirá vos Nene lo que te digo

el mundo es como el cajoncito de tu ropero.

Así, cuadrado, en el fondo de una habitación

en tu propia casa, con todo lo que hace falta.

Vení Nene, que ahí está tu camisetita nueva.

Mirá qué linda.

Se la compré a Don Samuel en dos cuotas.

Ponétela Nene.

No quiero que tomes frío.

x

Post it

12.3.14

El tajo

Por Juan Gelman
La poesía no hace
que algo suceda, dijo W.H. Auden.
Apenas sobrevive, dijo.
No dijo por qué. Sobrevive como
sobrevive la imposibilidad.
Es decir, nuestro amor,
o el bisonte que hace cruces en la arena
olvidado de sus dientes de leche.
Es bello eso. Significa
que el frío de conocerse
puede tener otro destino.
Lo que nadie dijo
está bajo las máscaras
que la verdad necesita.
Mis ganas de dar besos y palabras
son un cuarto muy grande donde
se sienta absurdamente el corazón.
Es decir, sobrevive.
En el tajo de sus corrientes extrañas.

9.3.14

la única cosa que elegimos
es de quienes nos rodeamos
y eso a veces
porque a veces
hay que verle la cara a los otros
destilar palabras, también
es elegir el colador
los pequeños agujeritos por los que
querés que pase tu escritura
el agujerito de Fogwill, al lado
del agujerito de Viel Temperley
que se cruza con los agujeros de los vivos
con el tamiz de Kafka y de Levrero
si termino en el Moyano prometo
hacer un programa de radio
llamar a los oyentes y entrevistarlos
pedir temas y que ellos me saluden.

¿Por qué despertamos?

8.3.14

Saborear un vino que
todavía no bebiste.

6.3.14

"¿Vamos a por el croissant de vegetal?"

"¿Vamos a por el croissant de vegetal?"
le escucho a Leopoldo María Panero
   conozco a Leopoldo María Panero 
me acerco a su existencia cuando deja de existir
¿cuántos otros como vos?
a Mario
a Levrero
a veces le hablo a Viel
tipeo sangre entre la locura y la muerte
con el machete de Quiroga
¿a qué le temo más?
la muerte es un acto irremediable
dicen
pero yo muero mientras subo las escaleras 
y todavía respiro
mientras doblo la ropa por la noche
cuando cae la luz y se quiebra la piel reseca en el cemento
¿a quién le importa la muerte?
como cerrar la puerta si no se tiene en los planes volver
la muerte es la idea de la musa
la muerte es reprimir el poema en la cabeza 
arrinconarlo en la línea del renglón
profundizar
darle parejo a la idea reiterada
darle y darle como la mecha 
girando caliente contra la pared
hacer un agujero más grande
donde nunca quepa nada
nadie
nunca
reiterar y reiterar
la seriedad
la muerte es la seriedad
la lucha en vano de ideales con olor a naftalina
la muerte es la falta de confianza
¿no es peor, acaso, la muerte que la locura?
¿es remediable la locura?
las palabras se amplían como la cinta en la boca del mago
tira la letra hacia afuera
sola
la palabra envuelta debajo de la lengua
tira la mano
del mago
la palabra
se arma un monte de cinta que se encima
revuelta en el piso como catarsis
y los chicos intentan adivinar
mirando al mago
que tira y tira de la cinta blanca de papel.



antes