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"La obra sólo es obra cuando se convierte en la intimidad abierta de alguien que la escribe y alguien que la lee, el espacio violentamente desplegado por el enfrentamiento mutuo del poder de decir y el poder de oír". Maurice Blanchot

17.10.13

#dediqué un libro today

amo las dedicatorias, escribo para dedicar, cambio al dedicando cuando corrijo, pienso la frase, el por qué, las caras de sorpresa. soy una perfecta dedicadora. puedo imaginar el gozo al descubrir esas palabras. "para tal, por tal motivo"; "a equis, ella sabe por qué". en esa frase, corta, idiota, en esos versos apaisados a la derecha de la página, sobre el margen, en cursivas, por motivos tan estúpidos como trascendentes, ahí se cifra alguna cosa. amor, admiración, respeto. dedicar es dedicarse mucho tiempo, poner empeño en cantidades industriales, pensar ese esfuerzo como ofrenda y sacrificio. guiño, abrazo, ternura, dedicar es tocar con un dedo el corazón, alinearse debajo de un ala, pedir amor, necesitar la filiación.

16.10.13

#una mujer es un proyecto

1.
las mujeres debemos sentirnos solas, mal por estar lejos de los hijos, mal por no recordar una reunión en el colegio, mal por llegar tarde a los actos, solas por no contar con la suficiente presencia masculina. también debemos llorar, ser más inestables y colaborar con la economía hogareña. nunca "sostenerla", siempre "colaborar". ninguno de estos deberes se esgrime en alguna plataforma, claro está, sin embargo todos operan constantemente y en no pocas mentes de mi generación. todavía hoy, pleno siglo XXI, las miradas y comentarios incriminatorios de las madres en la puerta del colegio dan cuenta de los inmensos prejuicios y limitaciones del género. escucho a veces la intolerancia de algunas, la forma de juzgar a las que trabajan más, los comentarios del grupo de las "participativas". ¿cuánto falta para que el prejuicio desaparezca? si el padre busca al chico en el colegio, si es el que se presenta en las reuniones, si cocina, si llama al dentista, nosotras mismas lo encontramos "débil", nosotras mismas lo corremos de ese espacio más íntimo, territorio exclusivo de la "maternidad". ¿qué son acaso la fuerza y la debilidad? ¿cómo medimos esas fuerzas que tantos años se han usado para marcar las diferencias entre géneros? ¿no es fuerza estar lejos de tus hijos sin sufrir y victimizarte? ¿no es fuerza, del mismo modo, que el padre cocine y coma con ellos?    

2.
de los derechos conseguidos por las mujeres sabemos algunas cosas más. avanzamos en la conquista de espacios públicos y espacios de poder, avanzamos en libertades sexuales y poniendo en caja los sentimientos inmanejables de la maternidad, sin embargo todavía hay una cantidad de mandatos operando en nuestras psiquis que sólo dentro de mil generaciones de minas demostrando lo contrario podrán ser finalmente desterrados. 

3.
competir con los hombres no garpa, pero ocupar los espacios que ellos dejan libres es todavía más miserable.

4.
la mujer habita mundos masculinos. esa es la verdad. todo bien con la idea del capital erótico y la belleza como posibilidad pero la cuestión, la simple y clara cuestión, es que la mayoría de las veces quienes negocian espacios y dineros tanto públicos como privados, son ellos. en esos contextos de mayorías masculinas y codazos amistosos, las mujeres solemos enfrentarnos a cierto descrédito. negociar en inferioridad de condiciones es salir perdiendo antes de abrir la boca, ya se sabe. es verdad que en algunas oportunidades se pierde para ganar, pero la mayor parte de las veces el escenario se construye en la cabeza de hombres dedicados pura y exclusivamente al ámbito laboral, que son los mismos que dictaminan las reglas del juego a su favor. finalmente la cuestión es una especie de David y Goliat. la vieja historia de la micro Pyme frente a los capitales concentrados, o más atrás, la cuestión de la posesión o no de los medios. 

5.
peor que no negociar es hacerlo en escenarios de aparente "igualitarismo".

6.
si el mundo es todavía un mundo de hombres, que la mujer ocupe un lugar es jugar siempre a la táctica. las estrategias son territorio masculino. hablo sobre todo del ámbito laboral, del rol social y público de la mujer.

7.
el mundo será un mundo de todos cuando la mujer no debe masculinizarse para ser respetada, pero a la vez, y por otro lado, cuando consiga no ponerse mal por faltar a la muestra de tae kwondo de algún hijo, cuando no se sientas sola estando sola, cuando no necesite la continua aprobación masculina.

8.
la libertad es machista, la soledad es feminista. una mujer sola es un fracaso, un hombre solo es un groso, o en todo caso, en el más desprestigiado de los casos, un infantil.

9.
puedo imaginarme una vida sola. los otros días, conversando por mail con @angulita, irónicamente me dijo: "tus hijos ya son casi adolescentes, deberías ponerte en campaña y buscar el hijo de la vejez". su ironía me trajo hasta acá. tapar con hijos la soledad, pensé, tapar con hijos la ausencia, tapar con hijos el miedo a disfrutar demasiado. ¿no tiene acaso que preocuparme la soledad? 

10.
los hijos son individuos. "in-dividuos", indivisibles, pero indivisibles de ellos mismos, no de nosotras. la madre histórica que nos viene dada por dos mil años de cultura cree erróneamente que los hijos no deben dividirse de ella, no deben separase definitivamente, nunca. de este modo, en lugar de educar seres que crezcan con independencia y libertad criamos niños dependientes, preguntadores compulsivos, importantes necesitados de autonomía. –¿por qué no me preguntaste? me encuentro diciéndole a veces a mis hijos–porque no lo necesitaba, ma– escucharlos me devuelve a una calma interior que no reconoce parámetros. resolvieron distinto, a su modo, ensuciando o rompiendo, puede ser, pero resolvieron solos. #hola. asociar libertad y soledad sería una forma de sintetizar las fuerzas masculinas y femeninas que nos habitan. muchas veces escribí mi nombre pensando en esa mixtura. soy un nombre de mujer y un nombre de varón, dos fuerzas complementarias que deben tender al equilibrio. me habito en mi ser mujer, y me habita también una energía varonil. libertad y soledad. recato y desparpajo. calentura, apasionamiento y pudores absurdos. ¿por qué no? ni una es buena, ni la otra es mala. todos podemos pararla bien y mal en distintos momentos. solos en grupo. libres en la corrección. dos o tres caras de una misma moneda.



terminé los guiones como si no hubiera leído ese mensaje de texto. después pasé la ruedita por el muro de fotos con la mirada perdida. la gente sigue toda ahí, yo sigo toda acá. unos vienen, otros se van. a la noche voy a decir las frases de costumbre, tratando de creerlas. tratando de buscarle un sentido al sinsentido. mañana voy a volver a sentarme en esta silla. #hola.

#MetÍunPoema


14.10.13

los otros días encontré por la Avenida Corrientes un libro de Rosa Chacel: Estación. Ida y vuelta. por lo visto la publicación es responsabilidad de Espasa Calpe, que reeditó este libro de "inocencia", como lo llama la propia autora, en España, en 1999. sé poco y leí casi nada de Rosa Chacel, así que me sumerjo en su novela con mucho más entusiasmo que el que logró despertar en mí la nueva ganadora del premio novel; Alice Munro. me pregunto qué edición habrá encontrado Mario Levrero de este libro citado por él. ¿habrá leído la que Chl trabajó con Julio Gómez de la Serna, para Editorial Ulises? leo el prólogo y enseguida me siento en familia. la influencia es notable. las palabras del viejo están escritas con otras palabras, pero son las mismas y son previas. la primera edición de este libro es de 1930 y fue escrito en Roma, en el invierno que vio finalizar al año 1925 y dio comienzo al 26. Chacel tenía poco más de 30 años, estaba recién casada, leía y copiaba a Dostoyevski. Levrero la leyó más tarde, probablemente haya leído esta misma edición que tengo en mi escritorio, de 1999, considerando que el año en que ganó la beca Guggenheim fue justamente el siguiente, año que dedicó íntegramente a producir el extenso Diario de la Beca, que antecede y da sentido a La Novela Luminosa. 
Estación... es un libro de entreguerras, signado por la violencia y el dolor, entre otros males. Chacel concibe el conflicto, y todas sus aristas, en la mente de un hombre. -en su primera novela escribe en primera persona y es un hombre- anotá. pero además Chl piensa y narra un triángulo amoroso sin abusar del yo. dice en el prólogo: "Suspenda, por tanto, el lector no sólo su memoria, sino su dolor de corazón, si quiere imaginar y comprender corazones que apenas barruntaban la deshumanización del arte". Chacel está en Roma, la Primera Guerra acaba de terminar, su generación arrastra cierto rechazo por la literatura del Siglo XIX, de ese "odio" surge este libro, de ese "olvido adrede" surgen, más tarde, unos cuantos párrafos levrerianos. 

#como

como esos matorrales que crecen en la planta embotelladora abandonada. o como el moho verde, en las paredes, del barco hundido en el océano. como la imagen gris de un parque de diversiones clausurado, la montaña rusa sin carrito, las telarañas en los controles desactivados. como un avión estrellado en el desierto, una pileta olímpica en desuso, el agua en el fondo, podrida y estancada, como los sapos desovando renacuajos. como abatida, está, como agotada. como un container de pilas chinas en la aduana, como la jarra de agua vacía en la heladera, congelándose, viva, como sin sangre.

9.10.13

#voy a

voy a escribir
sobre el diálogo colectivo a la distancia
sobre las voces destacadas en el murmullo
y esas frases que rebotan
sobre el poeta y la política
la soltería de las intelectuales
el pelo blanco
la luz quemada
sobre las ganas de correr y no cansarme
voy a escribir también
sobre escribir lo que voy a escribir
la dilación de lo que es un hecho
la negación de la realidad
sobre la promesa interior que me hago
a cada rato.

#una fotógrafa de la palabra

llego a mi escritorio y mientras recibo las órdenes de trabajo y la información se procesa voy abriendo pestañas en el GoogleCrome. una, dos, catorce, veinte. el criterio es: "me interesa, me interesa, no lo leí, lo sugiere tal, lo escribió cual otro". luego hago mis guiones, pongo música, espero la hora de almorzar. a medida que la gente sube al comedor hago esas lecturas, una atrás de la otra, degluto, voy cerrando las pestañas que desplegué. puede parecer que pierdo el tiempo, pero en verdad es un plan. leer, pensar, recibir. por la tarde apunto cosas, suelen ser horas de pestañas cerradas, el momento en que fluye con fuerza de salida lo que en las horas de la mañana ingresó. @elfaco diría que son vómitos. puede ser. yo creo que es el ritmo natural del ida y vuelta con la web. también, a veces retwitteo cosas para recordar, notas que llegan en momentos como viajes o reuniones, donde no tengo tiempo para asimilar. cuando camino pienso mejor. a veces twitteo ideas que retomo o simplemente le saco una foto en palabras a imagénes que están en ahí, afuera, en el mundo analógico de todos los días. ¿es una transposición? claro que sí. podría abrir instangram, pero twitteo. me gusta lo que sucede cuando otro lee lo que yo estoy viendo. me gusta leer lo que otros escriben que están mirando. ese es el rasgo distintivo de nuestra época. Clarice Lispector en su apasionamiento por el instante hubiera vivido muy a gusto estos años de redes sociales, hubiera sido una gran cronista del micromovimiento del mundo. me gusta pensarme así: una fotógrafa de la palabra. 

6.10.13

#obertura

se abrió la puerta.
entré. 
todo el sol de la vereda desapareció cuando la hoja de metal volvió a juntarse con el marco. 
-hola.
-hola.
nos dimos un beso en la mejilla.
me moría de vergüenza.
recuerdo su tono de voz.
olvidar no es algo que uno pueda proponerse.
se olvida lo intrascendente, por más que lo creamos importante.
se olvidan los datos, las informaciones.
pero hay días, hechos, personas, que aún obligándonos a dejar atrás se hacen presentes como la pura realidad, están ahí como el árbol de mi vereda, un ficus que nunca planté y que, sin embargo, una mañana apareció, como por arte de magia creció, alguien lo trajo, alguien lo vio enorme en su departamento y temió por él, lo bajó a la vereda y lo trasplantó. imagino al ficus apretado, sofocado, hacinado, asfixiado en una maceta pequeñísima, arrinconado en el único ambiente de una mujer, tal vez de un hombre, jóvenes los dos, que pocas veces recordaban su existencia. imagino la tierra seca, la mujer echando agua, el hombre abriendo una ventana. imagino sus ramas perdiendo turgencia, sus hojas mustias, su fotosíntesis velada, su verde amarronándose, el grito mudo de la naturaleza. un recuerdo es como un árbol que no plantaste en tu vereda y que irrumpe ahí, sin previo aviso, se hace visible desde entonces cada día, temprano, cuando salís, más tarde, cuando volvés. un recuerdo es una materialidad, un algo existente, un punto fijo, rojo, recurrente, el centro de un blanco, el medio al que tu mente apunta el dardo, aún las veces en que estás obligándote a olvidar.
dos días más
dos días menos.

#carpintería

no quiere al clavo
que saca al anterior
quiere pudrirse
pilote de madera
fundirse mientras pasa
el tiempo, se derrama
el óxido
el agujero
la humedad de los anillos de celulosa
todo confundido
en una misma argamasa indivisible.

#infinitoPuntoRojo


5.10.13

#restos

hacer compras, cerrar el sumario de la revista, lavar las sábanas, tender y cocinar. este año los sábados se parecen mucho a los días de semana. más tarde armar el taller, dictarlo, leer y corregir. "no sé por qué vienen acá", le digo a mis alumnos. me pregunto en serio si se llevarán alguna idea útil o si sólo pasan bien la tarde. yo leo con ellos, leo lo que traen, les leo a los imprescindibles autores contemporáneos. tomo vino, estudio, escribo; definitivamente a mi me sirve. P me regala un libro que compró dos veces, La casa de papel de Carlos María Dominguez. jamás hubiera comprado ese libro, no conozco al autor, nunca nadie me lo recomendó, no al menos alguien a quien le otorgue autoridad para hacerme leer. ¿tengo que entrar en La casa de papel? mi plan de lecturas se modifica casi a diario. pienso que nada es azaroso, recuerdo unos pasajes de La novela luminosa, abro el libro publicado por Mondadori, la tipografía debe ser cuerpo 20, tal vez 24. mañana lo leo de un saque. más tarde voy a la feria del ebook, hago una entrevista, mensajeo a mis hermanos que están peregrinando a Luján. Rodriguez un par, Moreno los otros. el vacío se siente en el medio del estómago. Buenos Aires está hermosa esta noche de primavera. apacible, tibia, estrellada. la habita esa calma de las noches sin viento en la costanera, la música de los motores de los autos, las luces de los semáforos y las marquesinas. vuelvo caminando a casa. tomo la copa de vino que quedó, *Trumpeter*, huelo el sabor de la demora.

4.10.13

el problema de amar es creer
que se trata de la completud.

3.10.13

#urgencias

hoy salí de la cama y vine a trabajar. cancelé todas las cuestiones previas. "bomba", decía el mensaje de texto. llegué y me puse a escribir. una de mis compañeras hacía llamados, cotejaba informaciones, corría de acá para allá. gana la mitad de sueldo que yo. a veces la miro y pienso: "¿alguien sabrá lo que vale esta mina?" entre un llamado y otro la escucho decir: "emergencia es que le pase algo a algún miembro directo de tu familia". discutía con algún trabajador precoz, cortó y me miró. no dijo nada. levantó el tubo e hizo el siguiente llamado. yo interrumpí el fluir de "datos transformándose en guión" y escribí en tuiter su frase amarga. en tres o cuatro horas, entre las dos, resolvimos la tercera guerra mundial sin movernos de la PC, sin desbordes, sin gritos, comiendo otra vez la misma ensalada de cada día. por la tarde, cuando esperábamos las aprobaciones correspondientes, otra compañera recibió un llamado. acababa de perder a un ser querido. qué poco urgente se volvió todo lo demás después de la noticia. todo lo "por hacer" y todo lo "hecho". sonó mi celular. era #hijoDe10. "ya hice la tarea, ma, ¿puedo usar tu compu?" ¿cómo decirle que me tiraría por el cable del teléfono para darle un beso y jugarle un partido de truco. #hijoDe10 está aprendiendo a mentir en el envido, anota dibujando los cuadradito de cinco rayas en el papel, me pide que le juegue un partido cada mañana, mientras desayunamos. "urgente", pensé. nada merece que dejes tu vida. sin embargo la dejás. #hola. un día el desayuno, otra vez el fin de semana, otra tarde la terapia, otro martes la revista. es así, vas dejando, nena, elegís para el orto. urgente, imperioso, apremiante, acuciante, perentorio. como a las tres de la tarde salí de la oficina a "acelerar el trámite del título". las oficinas públicas son lo contrario de la urgencia. obviamente la respuesta fue: "sí, lo vamos a acelerar, puede ser que en dos meses lo tengas". ingresé mi trámite en diciembre del año pasado. acabo de perder la posibilidad de concursar. después, cuando estoy volviendo a la oficina, antes de subir al subte, me desvío unos metros y compro los tres tomos de Gargantúa y Pantagruel de Francoise Rabelais en su edición del Centro Editor de América Latina. pesó el estudio preliminar de Eduardo Romano. "urgente", en mi caso, también es leer.  

aviones

http://igor113.livejournal.com/51213.html

2.10.13

abro el mismo gdoc dos veces.
un cursor de color verde me hace sentir acompañada por mí misma.
vuelvo sobre la misma pregunta
como un alumno que no termina de entender:
-¿cuándo entronizan otra reina?

1.10.13

#friso

recordé a mi mamá revolviendo la sartén con seso, la vez que por no comer me quedé sin el asalto, el cuadro que me dejó el español que paró en casa y se bañó sin pruritos, se envolvió en mi toallón y salió casi en pelotas de la ducha. recordé la foto del cuadro que debí buscar en Palermo unos días después de que se fuera, la cara del pibe que me lo dio, la escalera en el pasillo hacia arriba, cincuenta tipos desnudos, tirados en el piso, acomodados, formando un dibujo, el friso, de un gran cerebro colectivo. 

antes