no
verte
cuando
tendrías
que estar ahí
me saca el aire
me deja sin defensas
y rompe las compuertas
de la represa que contiene
la fuerza del agua en el embalse
hasta que caigo por los enormes toboganes
como en verano cae abundante, el agua, en el embudo
después de las tormentas bien llovidas, empapadas de cielo
que hacen de esa humedad penetrante una energía que grita:
“no podés frenar la fuerza homérica del mar
cuando sabés que siempre, igual, el mar
a toda costa insistirá en bañar la tierra seca”.
verte
cuando
tendrías
que estar ahí
me saca el aire
me deja sin defensas
y rompe las compuertas
de la represa que contiene
la fuerza del agua en el embalse
hasta que caigo por los enormes toboganes
como en verano cae abundante, el agua, en el embudo
después de las tormentas bien llovidas, empapadas de cielo
que hacen de esa humedad penetrante una energía que grita:
“no podés frenar la fuerza homérica del mar
cuando sabés que siempre, igual, el mar
a toda costa insistirá en bañar la tierra seca”.


