un lugar mental donde dormir la siesta
hacer planes, abrazar
la piel resbaladiza que un día
no va a estar
un no lugar
para la duda y la tristeza
un abrazo extendido que solo
interrumpan los besos de un sabor
que nunca diste
un estado benefactor
inyectando capital simbólico
una necesidad irrepetible
un rito, un ritmo, una ansiedad
un silencio ruidoso de radios
infantiles
un paréntesis que quiere empezar
en "al principio existía la palabra"
y terminar en El Apocalipsis
una elipsis desmesurada
un ánimo de amar.
No hay comentarios:
Publicar un comentario