ir a dos mil, la caja suelta,
motor salpicando aceite.
ir las ruedas en el aire con
apenas los pies rozando el suelo.
ir con el viento a favor,
las luces de frente golpe en la cara.
pisar fuerte, acelerar
no temerle al precipicio.
ir sin que importe adonde
ir siempre sin la vuelta pensada.
verle el iris por la lente
deformar
el mundo para verle tanto.
y de golpe cuando estás
a punto del punto, para estarlo
subir la mano, el codo,
poner el freno arrastrando.
todo el cuerpo en un sacudón
rebote al centro el corazón se estaca.
y allí estás, como piedra por siempre
dura como estatua con la fuente en los ojos.
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