los doce años de distancia recaen en un animal, pienso
12 años, un poco más de una década
ganada
somos conejos que esnifan
hurguetean, irrumpen y espían
todos los bares de San Telmo
esperando ese día
de enero
en un cajón
el pdf viajando por mail
el dibujo robado a la tapa del libro
para hacer un flyer
que tal vez te haya traído
una mesa en el bar
de Independencia y Piedras
no es un bar histórico
no están lustradas sus maderas
ni fue declarado "Patrimonio de nada"
pero es el bar de después
antes sola
hoy acompañada
mirar por la ventana y no
necesitar las palabras
cuidar el silencio como reconocerle
su inmenso poder
y no hay placas de bronce en las paredes
los motores se mueven y pegan
contra las chapas internas de los autos
pero en el bar no se oyen
los desperfectos de la máquina
en diagonal a mi ventana
hay una caricia áspera
en el costado más blanco del
rezo que no quieran brotarme las palabras
que alguien no venga a lustrar las maderas
que vos tampoco digas nada
que el mozo no quiera preguntarnos
que el sauce no llore
que nadie lo pode
que los conejos sigan pasando detrás tuyo
guiñándome los ojos
