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"La obra sólo es obra cuando se convierte en la intimidad abierta de alguien que la escribe y alguien que la lee, el espacio violentamente desplegado por el enfrentamiento mutuo del poder de decir y el poder de oír". Maurice Blanchot

23.12.13

peluquería o muerte

el olor a amoníaco
las palabras
que escribo en contra de las cursis
peluquerías
me aburren y me huyen
no sé por qué deberían
gustarme como el trabajo
la maternidad y el sacrificio

me aburren las peluquerías
esperar
y los políticos también
siempre prometiendo
que vas a estar más linda
que vas a ganar más guita
“tenés mucha capacidad
vos”
“tenés un futuro por delante”
“hacete el brushing”
“te queda lindo ese color”

al final nos mienten todos
porque nos mentimos nosotras primero

yo voy a poder
escribir
tener un hijo
plantar un árbol
donar este riñón
o este cacho de médula espinal

yo voy a poder
trabajar con 38° de calor
38 años
38 reuniones por semana
yo voy a poder
ser optimista y progresar

¿te imaginás?
progresar de este obscuro caparazón
que me crezca un pene de pelo lacio
peinarlo
cepillarlo
hacerle la planchita
perfumarlo a la mañana
masajearlo
parar la olla con este pene
coqueto
super M 20 01
flaco
sexy
entre las piernas
este pene femenino que me creció
acá
abajo
en la la planta baja
en la planta del pie donde camino
para apoyarme sobre la arena movediza
de esta blanda maternidad
líquida
forzada
que algunos días sonríe
y otros días no.

18.12.13

quiero volver a
leer algunos libros
por primera vez

16.12.13

#tres meses de verano

dar lugar, cortar, discontinuar, ciertas líneas de pensamiento, las vías como cuerdas de madera y hierro, cabalgando en dirección al pecho, que se ensancha con la respiración hacia el cerebro, después, como vino que se riega en un mantel, impoluto, sin demora. dar lugar, dejar pasar, cargar, la tensa calma del imposible, la tensa angustia existencial, que el amor desmorona en un abrir y cerrar de ojos. dar lugar, frenar el oído que se deja convencer por la armonía y la bruta cabalgata de los violines aceitados de otras épocas. dar lugar, cortar las cuerdas, los hilos de la propia marioneta, las rectas trazadas con trabajo y sudor, las paredes que sostienen lo poco que se alcanza a ser, a ratos. cortar. dejar atrás. dar lugar. sentir las tripas existiendo, enroscarse en una tarde de sopor, al sonido de una mosca aleteando entre el ojo y el oído, sentir el cosquilleo en la cabeza, desear que siga, que se tense, que madure, que se quiebre el delicado equilibrio de la armonía, que brote la explosión de todos los instrumentos a la vez, hasta la pausa, suspendida en el no-silencio y después, la estrepitosa caída de los siempre trágicos finales, de la carne que se pudre en un cajón más caro o más barato, debajo de la tierra, la carne que se quema, se evapora en polvos grises, por la opaca buenosaires.

9.12.13

#sobrevuela

su escritorio puede ser
un hangar
             a veces
una pista
de aterrizaje donde caen
los papeles que acarrea.

los pedidos se apilan en montañas
enterrando deseos en las líneas
                                       finales de cada hoja
sobre la cara que se apoya en la madera.

solo hay papel en su escritorio
un taco
     notas
           una línea
telefónica esperando que le avisen
que todo se terminó.

solo hay una luz alicaída
un libro incompleto
             sin leer
un plato de ensalada siemprelmismo
un portaaviones des-blindado
un calendario atemporal
                     interminable
de "días del trabajador" que se repiten
UNOS de mayo al infinito
ironía del trabajo inagotable.


                     

3.12.13

#verano

va a ser como ir
caminando a Luján de noche
con lluvia
por el desierto.


21.11.13

#antes de

leer primero a las personas
incluso antes de hablarles.

17.11.13

#hojas de hierba, Walt Whitman


#decepciones

hay épocas en las que creés
y otras épocas, más ásperas
en las que todo parece menor
flojo
simplón
vacío

escribir es mentirse un poco
bancar las decepciones
                                  esperar
suspender la mera interpretación
quitar peso a lo que circunda

escribir es pensar el proyecto
trazar la línea
mirar
amar la dificultad y odiar
un poco la distancia
pelear las batallas importantes
mostrar seguridad, dejar pasar
valorar la palabra que todavía
no pensaste ni escribiste

es creer y enchastrarte las manos
con esos líquidos viscosos

es abrirte al medio, dejar
que te hieran cada tanto.

tengo unos auriculares enormes, estereofónicos, amplios. ahora los tengo en los oídos. estoy acá y no estoy, se escucha tu voz en los agudos de Eliza Doolittle, los cobers de Radiohead, el sonido de las teclas tipeando esta entrada y el texto aquel esperando al lado, en la pestaña contigua, pendiente, donde demoro su consumo, en una especie de gesto de revancha. el texto aguantando a que yo baje de esta vuelta por el espacio occipital, que voy a leer ahora, en breve, como última acción del día.

15.11.13

#la línea del horizonte

voy a escribir lo que le debo
al cuento que quedó
afuera de las antologías
encriptado en un seudónimo
perdido.

voy dejar de escribir poesía
un día.

voy a evitar que desbarranquen
mis relatos
que caigan por el barro
que muerdan la banquina.

no voy a contar este secreto
de hoy
voy a esperar a leerlo
voy a escribir y publicar
todo
hasta que pueda
sentirme narradora.

y si no puedo
si nunca logro verme así
voy a seguir escribiendo a lo largo
en línea recta
horizontal
como verte en la cama recostado.

14.11.13

entra un rayo de sol
por la ventana del bar
pega en la hoja del libro
la corta al medio en un luz y sombra y yo
pienso qué estarás haciendo.

13.11.13

#sequía

soy raíz de una planta
en un campo seco
espero que llueva
pero no
duplico mi fuerza y me estiro 
hacia abajo
tratando de sobrevivir.

#lluviaDorada

todo lo que diga sobre el segundo capítulo de la novela que está escribiendo mi #hijaDe12 será cursi y exagerado. así que sólo escribiré para mí misma que "el paso del tiempo es progreso". no me lo creo, pero debería. debería creer que "siempre estamos mejorando", como dice @rayovirtual. algo de toda esta mierda comprimida, contenida con cuidado y dedicación, tal vez, sirva para algo. 

tengo mucha facilidad para empezar y dejar libros, quiero decir, me estimulan tanto algunas lecturas, que ya logré sobreponerme a la neurosis obsesiva de aquellos años de nunca dejar el libro empezado, no hasta leer la última frase. qué placer inmenso el dejarse llevar por las lecturas que se imponen. un libro sobre otro, solo, con su tapa, la imagen mental inventada del autor, la editorial, la sonrisa con la que te lo dieron. un libro solo se abre paso entre todos sus contemporáneos. ¿qué lo hace sobresalir? ¿el título, el tono, las primeras líneas? si un libros es limpio, si su prosa me seduce, si no pretende más que narrar, ese libro se alza sobre la pila de prioridades. así, de un plumazo, encuentra hueco entre mis estantes mentales, lo leo, como dice Nicolai Mavrakis, con el lápiz en la mano. me lo llevo de viaje a mis quehaceres mundanos y concretos, lo subo al 92, al subte, a la bici, lo traigo a la mesa de luz, lo leo en la cocina, en el bar de la esquina de la escuela de mis hijos. me dejo tomar por el libro. nada es más gratificante que esa sensación de "estar tomado". "quiero prenderte", me dijo un día un colombiano de Palmira. no entendí la frase, me quería coger. cuando tuve la certeza del significado, a la noche siguiente, chateando en la antesala del check in, ya era demasiado tarde.

lo mas duro fue comprender que, de haber accedido al sentido de su frase, le hubiera dicho que sí. 

me gustan los textos escritos en párrafos separados por ideas, numerados, concisos, afirmativos. muchas veces emulo esa forma no propia. luego borro los números y reorganizo. nada me resulta más detestable que la copia y la obsecuencia. seré despreciada por eso, se sabe.

#haikuRioplatense

me apoyo la mano
en la concha y
me quedo dormida

12.11.13

#libros

llegué tarde a dar clases por la mañana y no llegué a tomar mi clase por la tarde. pero me obsequiaron el almuerzo en la oficina, y me sacaron una sonrisa. no está mal leer durante el almuerzo. todos se van y el silencio colabora con la lectura. pincho la ensalada de memoria, sin sacar los ojos del monitor. por la tarde escribí un poco, entre guión automático y guión automático le di forma a un cuento autobiográfico. a veces, cuando escribo, me pregunto qué gatilla la fuerza de sobreponerse. al teléfono que suena, a las preguntas laborales, a la distracción de las redes y del pensamiento. 
sobreponerse. 
ponerse sobre.
encima de.
ser más fuerte que. 
a la salida del trabajo, como a las siete, tomé Reconquista y observé cómo el alumbrado público entraba en escena. todavía había claridad, pero la célula fotosensible dio la orden y cada poste con su lámpara se iluminó. me detuve un segundo en la peatonal y escribí en twitter:  "no está oscuro ni desolado el microcentro, aún, pero es como si lo estuviera". "aún", puse. sí, qué pelotuda. 

después del viaje en subte recibí una llamada. "comemos acá", así que entré a la librería El globo rojo y revisé las novedades. Andrea me mostró dos nuevas ediciones artesanales y me contó que está leyendo a Millán. 
-es vecino- me dijo, y ordenó algunas ideas argumentando en su favor. 
en el estante vi los libros de Gárgola que acababan de dejarle y encontré algunos nombres conocidos: Selva Almada, Juan Terranova, Leonardo Oyola, Alberto Laiseca. le dije que me deje ordenarlos y ella me dejó. volví a Millán. 
-¿cómo que es vecino? 
-sí, me dijo- vive ahí- y me señaló la esquina de Humahuaca. 
entonces recordé a la poeta Silvia Tocco, que venía conmigo del taller de Mairal a la casa de su psicoanalista-escritor, que vivía en Humahuaca. tal vez sea Millán, el mismo tipo, pensé, y leí la contratapa de No hables con extraños. las palabras eran de Luciano Lutereau y la trama valió los 70 pesos que pagué por tenerlo. volví caminando despacio, leyendo en el trayecto de la librería a mi casa. me tiré en la cama como venía, vestida, con el morral, y leí el primer capítulo de un saque. hay un silencio profundo, ancho, hondo, en esta casa mientras escribo. pienso en el gesto de comprar libros. comenzar a leer algo nuevo. abrazar el artefacto, arruinarlo, doblar las páginas para apropiárselo. volví pensando en el límite y en la imposibilidad. ahí meto mi angustia. por eso mi biblioteca crece así, rápido, desordenada. ahí colecciono mis pasiones. las peino, las apilo y las ordeno. no se puede todo, Leticia. y como no se puede se escribe. se lee y se escribe y se amaina el salvaje que se lleva adentro.

11.11.13

#quehaceres

"cuando la ropa terminaba de lavarse / la colgaba y la miraba gotear",
Cecilia Pavón.

pienso en las tareas de la casa
sentada en este bache
pongo el ojo
en los quehaceres que no quise
                            que no hice
                            que no quiero
                            que no hago
                            que no puedo

no me jacto de este puesto
                  de este texto
no me doy con las escobas en el patio
con la tierra en el piso
con la ropa
en el fuentón
                  desde anoche
                                      sin tender

no me río del almuerzo que no pude
de las tartas pegoteadas en el horno
de este tiempo atornillada en esta silla
de las dudas que no pude resolver

me hace bien la urgencia de las cosas
que la mugre se acumule
                                que me grite
"no hay más ropa en el cajón"
"no queda nada"
"deberías lavar algunas prendas"

el problema no es desear
                  no es el deseo
el problema es el deseo equivocado

me hace bien la urgencia de las cosas
me saca de los libros la hoja mustia
la cara del helecho que se seca
los dedos con membrillo en la pared
el estante pegajoso en la heladera
los pelos del gato en el sillón
     como una obligación para salir
del frasco de los libros
     como abrir
descomprimir la máquina mental
sacudir el mantel del pensamiento
levantar la taza que se vuelca
la leche del jarro derramada
encima de la hornalla en la cocina

el problema no es desear
                  no es el deseo
el problema es el deseo equivocado

no es poesía
se hace a veces, de recreo
me sugieren que después voy a sentarme
no es poesía
la charla con las cosas
que se impongan los deseos borroneados.





9.11.13

no sé que voy a hacer
con todos estos retazos
porque odio la escritura fragmentaria
dejar los hijos sueltos
tener el cajón desordenado.

*
Angélica Gorodischer: "uno sabe que puede escribir una obra genial, maravillosa, pero que el prestigio va a ser del varón, nunca va a ser de nosotras porque los núcleos de poder siguen siendo masculinos. Entonces te encontrás con un señor como Vargas Llosa, que gana el Premio Nobel (no me importa su posición política, tiene todo el derecho del mundo a hacer lo que se le da la gana) y ha escrito tres novelas estupendas pero el resto da vergüenza, porque da vergüenza, son malísimas. Yo he oído incluso a varones que dicen 'yo no leo lo que escriben las mujeres, no me gusta'. 'Pero escuchame pedazo de pelotu.. de tonto, qué estás diciendo', es una cosa terrible, pero es así".

http://www.meconvertienesamadre.com/index.php/articulos/articulos-de-la-autora/item/15-preguntas-a-una-escritora-angelica-gorodischer

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