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"La obra sólo es obra cuando se convierte en la intimidad abierta de alguien que la escribe y alguien que la lee, el espacio violentamente desplegado por el enfrentamiento mutuo del poder de decir y el poder de oír". Maurice Blanchot

11.5.17

El error de la mujer

Directoras creativas de la Secretaría de Comunicación Pública durante el kirchnerismo: 0 (cero).
Directoras creativas de la Secretaría de Comunicación Pública durante el cambierismo: 0 (cero).
Hay mujeres en cuentas, biblioteca, administración, producción, limpieza, cafetería, compras y una larga lista más de sub-rubros del medio. Evidentemente, hay que aceptarlo, la creación se hace esquiva a la mujer. Esta puede procrear, claro. Pero pensar es otra cosa. Imaginar algo de cero, contarlo, venderlo, defenderlo en su proceso de producción y verlo al aire, luego, en la tele o en una revista, eso es otra cosa. Eso es tema, más bien masculino. Sobre todo si se trata de campañas de bien público o spots contando campañas de gobierno, trabajo dificultoso si los hay. 
Jamás me pasó que ideas mías estuvieran al aire en la tele o en el cine, producidas con sus millones de pesos bien pagados, a veces dólares, a veces de campañas regionales, bien lindas, bien musicalizadas, y, como por arte de magia, que yo las vieras y supiera que habían sido concebidas en mi intelecto, con o sin colaboración de alguien más. No. Eso no le pasa a una mujer. En general las ideas surgen de la cabeza de los hombres. La que contiene al cerebro o la que contiene el esperma, igual da. Ellos son algo más dúctiles al pensamiento. Más propicios. Más aptos. A una se le puede ocurrir algo, sí, pero eso siempre es una punta, una especie de subcategoría del pensamiento, algo parecido a una idea pero que debe ser retrabajado durante largo tiempo por una inteligencia masculina para –entonces sí– pasar al ámbito propiamente llamado por los filósofos griegos: "mundo de las ideas". Tampoco me pasó el contarle a director creativo una idea que –un par de horas o días después– se le ocurriera a él. Eso no pasa jamás y no debe ser confundido con una cuestión de género.
Hay que decirlo de una vez y para siempre: el hombre es más flexibles mentalmente que la mujer, es mejor asociando ideas, más generalista, más apto para concentrarse. Cuenta con una virtud genética para esos menesteres. No es un tema del ejercicio del poder de forma continua y casi de modo "hereditario". No. Tiene que ver con configuraciones genéticas. La mujer se desconcentra. Se dispersa. Tiene otras cualidades, pero no las necesarias para elegir las ideas más aptas y cuidarlas hasta llevarlas a la pantalla. No sabría como explicar mejor este proceso porque, justamente, no me salen bien las palabras. Soy redactora, sí. Pero me faltan muchas condiciones para ser una que, luego de 40 años de vida y 19 de profesión, tenga incorporadas las dificultades del medio, pueda lidiar con los difíciles desafíos de la profesión y, sobre todo, cuente con la virtud de dominar la lengua. 
El pensamiento creativo, se sabe, es más apto al varón desde el inicio de los tiempos. Ese varón viril que, con su pene, sobre todo con su pene erecto, esgrime mejores BIG IDEAS y pone en acto mejores criterios creativos. Por esa razón se explica que haya tantos de ellos filósofos o políticos, escritores o sociólogos, por no poner "y". Las mujeres, bueno. Las mujeres no podemos. Yo soy un claro ejemplo, junto a tantas otras que por error, creí admirar. La mujer sólo quiere cargos directivos para ganar más guita y despilfarrarla en ropa. Seamos autocríticas. Todas tenemos una amiga directora de jardín de infantes o que llega a puestos directivos de jerarquía en departamentos de marketing o multinacionales. Lo que sucede es que muchas mujeres pecamos de soberbia y no somos capaces de ver nuestras debilidades. Eso hace que lleguen tan pocas. Al final los manuales tenían razón. Todo es cuestión de: fortalezas, oportunidades, debilidades y amenazas. La mujer creativa publicitaria, en general, no entiende que ella es presa de la debilidad y la amenaza, en términos mayoritarios. Si entendiera esto no andaría reclamando estupideces por ahí, y se ocuparía de criar a los hijos y tener un trabajito de cuatro a seis horas máximo, que le permita desplegar su creatividad en el hogar, pintando patos en los repasadores o imanes de heladera. En lugar de reclamar nuestro espacio en ámbitos que nos son más naturales y cómodos –como la docencia, el hogar o las oficinas de "Cuentas" y "Atención al cliente"– perdemos el tiempo en luchar contra los molinos de viento de la ingeniería, la cirugía mayor, la creatividad o la política. Sería mucho más inteligente si aprovecháramos nuestras fortalezas y planteáramos mejores estrategias para vender nuestra fuerza laboral en el mercado que sí nos ofrecen. 
Otro punto es que el hombre –cuando nos quiere– sabe aconsejarnos muy bien qué camino estratégico tomar en nuestra vida profesional. Deberíamos aprender a escucharlos mejor. ¡Me he cruzado con tantos! Algunos más generosos que otros, claro está, muchos de ellos que han sabido aconsejarme sobre las áreas en las que me convenía desarrollarme, incluso algunos pocos que hay decidido por mí que era mejor que –después de parir– me quedara en casa viendo crecer a los chicos. Eso sí que es genial. Hasta me dieron una mano enorme despidiéndome e indemnizándome. Jamás los olvidaré, ellos han sabido ser buenos consejeros, aún, cuando yo no había conseguido ser una buena oreja para sus consejos. 
Las hormonas suelen jugarnos malas pasadas y destruyen todo ese edificio de buenas ideas que esporádicamente podamos tener. Imagino que hay directoras creativas en áreas estatales como municipios y comunas. Eso sí está bien. Esos ámbitos de menos dificultades y sin la necesidad de que la mujer tenga que estar dando órdenes y ocupando lugares de jerarquía son más aptos para la concha. La mujer en esos ámbitos tiene la posibilidad de irse al médico con los hijos, pedir una mañana para una reunión de padres del colegio, incluso ausentarse algún día al año si hiciera falta, cosa que jamás le pasaría al hombre.
Por supuesto, al exponer la situación de la mujer creativa en estos términos, jamás estoy hablando de mí. Sé que mi condición de género me inhabilita para muchas tareas y que mi capacidad creativa es limitada. Además no me gusta exponerme. Nunca lo hice. Justamente por esa razón es que traté de ni esforzarme en escribir dramaturgia y novela, cuentos y poemas, ensayos, críticas y periodismo cultural, al tiempo que cumplía con mis roles de madre y redactora, en el mundo privado como en el mundo público. Me pareció que hacerlo no iba a tener ningún sentido. Además nunca quise mostrar que podía, ni lo demostré, e hice mi trabajo a medias, o como pude.
Bueno, es todo por hoy. Voy a aprovechar lo que queda del horario del almuerzo para escribir una reseña, que es una pelotudez que le sale bastante bien a las minitas. De paso, saludos a todas las boludas que lloran y se hipersensibilizan una vez al mes, descartándose para todo cargo de jerarquía.

9.5.17

me hiciste poner un parlante amplificador
al lado de la cama
bajar la persiana los días hábiles
comprar un ukelele
apagar la tele
andar más veces en bici
silbar
escribir versos felices
añorar momentos increíbles
nuevos cada semana
cada día
recordar
pasados recientes
frescos
de invierno o de verano
recitales en galpones
vinos sin abrir
whiskies con aves en la etiqueta
orientales de la banda oriental
amar Uruguay
el frío helado en la cara
el abrazo en la cubierta
el freno de mano
los álamos
a Jesús
me hiciste
me hacés
nueva
cada
día

Tatiana Goransky Patricia Suárez y yo, Leticia Martin, expresamos nuestro repudio al 2x1 y suspendemos la presentación de nuestros libros, publicados por Editorial Galerna, mañana miércoles 10 de mayo en la Feria del Libro, y hasta nuevo aviso.

3.5.17

Abelado Balderoa

Tal vez no haya sido mi mejor maestro, pero fue fundamental haber leído la obra de Abelardo Castillo en su totalidad, conocer algo de su intimidad, algunos de sus gestos de aprobación, sus repentinos enojos, su casa, el tono grave de su voz. Fui alumna suya algo menos de un año. Noté que le gustaba la pose de escritor: tener la partida de ajedrez armada en la mesa, fumar pipa frente a nosotros, admitir, prohibir, tener un gato, rascarse la barba mientras hablaba o contar anécdotas de otros escritores. Se comparaba con Sábato. Decía que se peleaba con él. Eso a mí me hacía, casi, venerarlo. Compré viejos números de las revistas que dirigió con Heker y cumplí con todas las consignas que pidió esos meses, intentando ser la mejor alumna. Pero no alcanzó. Cuando se enteró que estaba embarazada, en 2000, me impidió seguir yendo a su taller. De alguna forma esa prohibición fue causa y motivo de todo lo que vino después. Ahora pienso que, tal vez, sabía cómo funcionaba mi cabeza. Lo había previsto antes que yo lo supiera. Había leído mis marcas y mis huellas. Ordenar "no hagas eso" –se sabe– es la mejor forma de conseguir que alguien sí lo haga. Unos años después, escribí todo aquel enojo en un cuento incierto y mentiroso que le dediqué secretamente. Hubiera dado cualquier cosa por seguir siendo su alumna. Me avergonzaba contar que ya no estaba entre "los selectos", que incluían a una chica más chica que yo, que escribía algo que sucedía en el balneario Hemingway de Villa Gesel. La envidiaba. No entendía por qué, pero lo hacía. Tenía rulos y piel morena. No recuerdo su nombre. El primer cuento que me premiaron y publicaron lo escribí en los meses que iba a su taller. Eso me daba más rabia todavía. Odié ese cuento tanto como a él. Lo amé y lo odié en la misma medida. Le robé mil dichos y anécdotas para armar mis clases. Algunas veces, incluso, usé sus palabras y no lo cité. Lo recordaba diciendo esa frase y me guardaba la referencia. Incluso, llegué a sentir que era justo hacerlo. Otras veces, envalentonada, lo critiqué en público. Lo desprecié por motivos infantiles, feministoides, banales. Pensaba que pararme en la vereda de enfrente le daba fuerza a mi voz. Todavía lo odio. Ahora lo odio más. Lo odio como sólo sabemos odiar los que amamos. No te pienso extrañar, Abelardo. Tal vez sólo siga leyéndote y acepte que algunas cosas que repito, las dijiste vos.

2 de mayo de 2017. Todo mal con la muerte.

2.5.17

Estrógenos en le Feria del Libro 2017

se puede amar la materia 
un cacho de metal 
de caucho 
el cuadro de aluminio 
el metro y algo de cadena engrasada 
el dibujo borroneado de unas llantas 
el error que de casualidad te deja en la salita 
                   donde alguien te cura las heridas 
la pintura 
             verde 
la 
             ventana 
la tarde 
             llena de mosquitos 
los libros 
             que son barcos 
                    son aviones
                           trenes que te llevan de viaje

en la realidad y en la ficción

26.4.17

no había pensado
en las circunstancias de ver
un jarrón sobre una mesa, un cuadro detrás
un hombre antes de una ventana, antes de un álamo en otoño

no había pensado que no es lo mismo
ver una cosa con los ojos sin
compañía de otros ojos
rodeada de una u otra persona
no da lo mismo
el modo  como se forja la mirada
el punto de vista compartido
el filtro desde donde

no es lo mismo eso que vemos si lo vemos
desde un lugar u otro

no somos los mismos si lo que vemos
nos puede modificar

19.4.17

el tiempo se hace con vos cerca
no se vive
no se disfruta
no se aprovecha
se hace con vos
existe
porque tejés mis horas
disimulás la caída del sol
y amanecés la noche
le cambiás el color a la tormenta
y dejás tu rocío al salir
tu olor a pasto cuando acaba de llover
tu cuota esquiva de palabras
el amor por los silencios
la intriga
la duda
el deseo
de siempre querer un poco más

metés cimbronazos en mi alma
vos
como un martillo mecánico taladrando el asfalto
sacudís mi vida con tu presencia
borrás todos mis principios
me dejás como hoja en blanco
capaz de cambiarlo todo por hacerte aparecer

cualquier evento climatológico será leído
como una señal si estoy con vos
una garúa, un trueno, la forma tonta de una nube

quiero des-aprenderlo todo
escribir nuevos significados
olvidar las letras y asociarlas
a sonoridades distintas
resetear la cabeza y dar de nuevo

quiero que seas rey de esta monarquía
nunca parlamentaria
que decretes formas de amar
que gobiernes mi universo

quiero abrazarte como si fueras
el primero de los mandamiento
amarte por sobre todas las cosas
y más que eso, amarte
por sobre todas las ideas

quiero rifar mi religión
                    mi ideología
                    mi pasado
                    y lo que todavía no aprendí

quiero respirarte al abrir los ojos.


17.4.17

San Pantaleón
Santa Inés María Ana
Eva
Lutero
El Sagrado Corazón
de Nazareth

escribir es leer
encontrar signos dispersos y después
hacer sentido

11.4.17

Cobro de correcciones (orientativo)
que vengan todos los inviernos que quieran
si te abrazo puedo contra todos
fríos
trabajos
otros hombres
si sonreís a la mañana asumo otra naturaleza
soy la ola que vuelca el barco
los dedos que escriben los libros
dedicados a tu pija

"a mi dulce pija tuya"
o
"para mi pija
que sabe cómo hacerme feliz"

cientos de libros para vos
soy la que te va a cuidar
la que te hace
el desayuno y te lleva las pastas
hasta tu casa en subte
la que inaugura tus ollas y te hace
de hogar y de prostíbulo

la carne se pudre pero yo
volví a creer

una mujer es pegada / revista el ancla / Marcelo Barros

7.4.17

educo a mi bestia interior
leo filosofía para apaciguar mi cuerpo
la mente del cuerpo
la locura del amor
faeno las tardes de lluvia
hacho versos e imagino mundos
todo lo hago
con energía sexual

hay 
     unas riendas de las que tiro
     yo misma desde afuera de mí
     una cabina de control donde las alarmas
     suenan cada atardecer
     
caé cuando quieras 
                              mi amor
todo es una excusa para pasar
el tiempo hasta que vuelvas

5.4.17

a Horacio Martín
mi padrino 
el gordo querido de todos 
dueño para siempre de los lagos del sur

la muerte anda cerca
siempre
le ganás una batalla y ataca
por otro lado
nadie la espera
no es una metáfora
ni cabe en las palabras

la muerte es
un espejo anticipatorio
un recuerdo
una elección
                    difícil

partir
es
ir de ida pero también
es
quebrar algo en dos partes

irse dejando lo que se hizo 

irse pero sin terminar

4.4.17

también sé dormir abrazada a vos
cuando no estás y te siento cerca.

pienso en el dinero
en lo que escribo
en vos
hay una música señalando algo
hacia adelante
no quiero saber qué

si sólo fuera dejarme llevar
escribir repitiéndome como ritornello
de una canción de amor
escribir sin pensar
hacia donde
viajar con vos sin saber
si vamos a volver

el dinero
lo que escribo
vos
¿quién esconde las claves de este mundo?
hay un código que desconozco
y otro que no quiero conocer

prefiero perder todo mirándote
prefiero la pobreza al desamor.

2.4.17

cuando te vas, escribo
quiero dormir o comer pero escribo
quedo arrasada como playa vacía
en verano cuando llueve
papeles de golosinas tirados
arena pisoteada
tachos de basura colmados de
leche y otras impurezas
quedo blanda
apta
abierta
los poros y las encías
quiero ahogarme en alcohol
la canilla en la nuca y despertar
a este ensueño

cuando te vas, escribo
poemas sin vos
heladerías vacías
colectivos sin gente
supermercados cerrados
y radios sin audiencias
es que es tan salada la sal
cuando comemos juntos
tan nítida la imagen
tan perfecto el sonido
que todo parece pixelado
                          después
los mares charcos
las luces del atardecer linternas
las alas de las aves paracaídas rotos

soy más buena cuando estás
te muestro partes de mí
que esconden otras
cuando estás sonrió sin lágrimas
cocino sin ansiedad y pido
sin exigencias a cambio

pero no soy ésto que ves
soy más píxeles y menos nitidez
soy más ansiedad y dolor
                             ocultándose

déjame buena cuando venís
haceme escribir cuando te vas
tengo una propuesta para hacerte:
saquemos la basura juntos

30.3.17

te amaría también si fueras un niño
con otro amor te admiraría igual
no sé cómo te habría conocido
hijo de quién serías
en qué espacios me cruzaría con vos
pero te amaría igual
con toda la fuerza y en la villa
te amaría si fueras un hombre pobre
(uno de esos indigentes de tus sueños)
un mecánico de motores
un borracho quebrado en Las Vegas
un cirujano mayor
un ciruja
un milico que me tocara entrevistar en la cárcel

te amaría un anciano
                                   quizá
me haría tu nieta e iría a verte más que nadie
te cantaría las canciones que me pidieras
y aprendería a tocar el ukelele

si fueras un perro te amaría con caricias
con gestos amistosos como sacarte a pasear
           o levantar tu caca del piso
           darte agua
           llevarte a la veterinaria
te invitaría a la playa y correría a tu lado
me haría olas para amarte si arena
te erosionaría si acantilado
te dibujaría si papel
te gol si arco
te sudor si espalda en todo el cuerpo
me derretiría en tu deshielo
te montaría si caballo y si óvulo
me uniría a tu espermatozoide

me inspira tu ser
no importa dónde repose

quiero lo que admiro
siempre quise lo que admiré
no se me ocurre una mejor forma de amar

29.3.17

no escribir
un poema porque
estás acá

antes