.
"La obra sólo es obra cuando se convierte en la intimidad abierta de alguien que la escribe y alguien que la lee, el espacio violentamente desplegado por el enfrentamiento mutuo del poder de decir y el poder de oír". Maurice Blanchot
29.11.12
Presentamos Correo sentimental & El gusto
Mañana a las 21:30 hs
ven la luz nuestras novelas
Correo Sentimental
y El gusto.
Presentan:
Ana Ojeda
Walter Lezcano
y Sebastián Robles
Toca:
Mínimo Vital y Móvil
¿Dónde?
Araoz 1947, Capital
27.11.12
resurrección
aturden los caños
las frenadas que alardean
el amague, ansioso, en el semáforo
las marcas del asfalto
en la piel pequeña
se llevan la inocencia, y quema
raspa
la cabeza
la luz roja en la que no frenó
ya pasó
pero igual
mientras el recuerdo vuelve
todavía está pasando.
las frenadas que alardean
el amague, ansioso, en el semáforo
las marcas del asfalto
en la piel pequeña
se llevan la inocencia, y quema
raspa
la cabeza
la luz roja en la que no frenó
ya pasó
pero igual
mientras el recuerdo vuelve
todavía está pasando.
24.11.12
21.11.12
19.11.12
18.11.12
no
verte
cuando
tendrías
que estar ahí
me saca el aire
me deja sin defensas
y rompe las compuertas
de la represa que contiene
la fuerza del agua en el embalse
hasta que caigo por los enormes toboganes
como en verano cae abundante, el agua, en el embudo
después de las tormentas bien llovidas, empapadas de cielo
que hacen de esa humedad penetrante una energía que grita:
“no podés frenar la fuerza homérica del mar
cuando sabés que siempre, igual, el mar
a toda costa insistirá en bañar la tierra seca”.
verte
cuando
tendrías
que estar ahí
me saca el aire
me deja sin defensas
y rompe las compuertas
de la represa que contiene
la fuerza del agua en el embalse
hasta que caigo por los enormes toboganes
como en verano cae abundante, el agua, en el embudo
después de las tormentas bien llovidas, empapadas de cielo
que hacen de esa humedad penetrante una energía que grita:
“no podés frenar la fuerza homérica del mar
cuando sabés que siempre, igual, el mar
a toda costa insistirá en bañar la tierra seca”.
gasta los últimos pasos de dignidad
merodea su barrio y evita la
palabra
qué pena tanta distancia, piensa
y camina hasta que no le queda
nada.
después aprieta las muelas
se ve en el borde de un espejo biselado
trata de dormir
de no escribir
trata de no abortar lo que
comienza
la nueva forma de mirar, aunque
le duela
la búsqueda infinita de un lugar
adonde pueda
verse en serio aunque se parta al
medio
en una línea recta que troquela
una galletita de salvado.
14.11.12
saquela
saqué el amor del freezer
envuelto en una bolsa
lo dejé un rato en la mesada
lo metí al microondas y apreté
descongelamiento automático
quince minutos.
envuelto en una bolsa
lo dejé un rato en la mesada
lo metí al microondas y apreté
descongelamiento automático
quince minutos.
13.11.12
12.11.12
recreos
entre guión
y guión debería
meter cada
mañana, cada tarde
unos versos
de amor, un ornamento
para hacer
digerible la labor
una poeta
debajo del traje
se acorbata
el cuello, lo rodea
de
fotocopias y estudios apilados
de agendas
de reuniones y tararas
sale al
pasillo y respira
como la
estrofa en el renglón consecutivo
en el blanco
del silencio hasta volverse
pensamiento nuevo en la siguiente estrofa
y en vez de escribir estrofa escribe estopa
por
escaparse también a la poesía
espora,
diáspora, estofado
ramificaciones
divergentes
recreos
mentales del que produce
guiones como
hojas cuadriculadas
ideas trazadas con escuadras
regla de madera y transportador
en mis recreos
no se corre y no se salta
se asalta al
lenguaje en explosiones.
11.11.12
10.11.12
7.11.12
empegotar
la escritura, como un río
lleva su agua hacia la totora
la fuerza irrefrenable de la constancia
la golpea a diario en la misma dirección
el tallo de la totora resiste
se dobla y vuelve a su sitio
hasta que más tarde, después
con los años se aburre del capricho
de la tensa manía de insistir
de volver al lugar determinado
la escritura, como un río
un devenir
ablanda la corteza del tallo
le quita resina, lo trabaja
lo vuelve flexible y laxo
y un día se afloja, la totora
por fin se deja mover
hacia el punto cardinal donde atardece
donde se ve la línea sobre el agua
donde el cielo y la tierra se empegotan*
donde la fiera ardiente cae desnuda
como un fuego detrás de las montañas
como un espectáculo holliwoodense
cuando está a punto, la totora
arremete el río arriba
la escritura desentierra su raíz
ceden las piedras
se abre el lecho
se arranca de cuajo
se deja
flotando sobre las aguas, avanza
dejándose aflorar, se afloja
sobre las letras que la arrastran, correntosas.
*empegotar: mazacote de dos cuerpos que podría armarse de la conjunción de buen vino y buena música.
lleva su agua hacia la totora
la fuerza irrefrenable de la constancia
la golpea a diario en la misma dirección
el tallo de la totora resiste
se dobla y vuelve a su sitio
hasta que más tarde, después
con los años se aburre del capricho
de la tensa manía de insistir
de volver al lugar determinado
la escritura, como un río
un devenir
ablanda la corteza del tallo
le quita resina, lo trabaja
lo vuelve flexible y laxo
y un día se afloja, la totora
por fin se deja mover
hacia el punto cardinal donde atardece
donde se ve la línea sobre el agua
donde el cielo y la tierra se empegotan*
donde la fiera ardiente cae desnuda
como un fuego detrás de las montañas
como un espectáculo holliwoodense
cuando está a punto, la totora
arremete el río arriba
la escritura desentierra su raíz
ceden las piedras
se abre el lecho
se arranca de cuajo
se deja
flotando sobre las aguas, avanza
dejándose aflorar, se afloja
sobre las letras que la arrastran, correntosas.
*empegotar: mazacote de dos cuerpos que podría armarse de la conjunción de buen vino y buena música.
6.11.12
miraba una foto y me preguntaba por qué sonríen las personas
pensaba en la construcción social de la felicidad
lo que hay que hacer, públicamente, cuando se cumplen cuarenta, cincuenta, sesenta
cuando te enamorás
cuando es navidad
cuando nace un hijo
o cuando lo que fuera.
hay ritos familiares para cada festejo
ritos que se imponen con fuerza de ley
ya sé
no estoy diciendo nada nuevo
pero es que incluso cuando elegís aniquilar un rito
hay otros que afloran por cualquier hendija
lo social y lo público toman una fuerza desesperada
las formas de los otros se reproducen sin cuidado
son repetidas mecánicamente
no se sabe por qué pero se repiten
y uno se encuentra aplaudiendo lo que abomina.
las formas sintéticas de la rutina del rito
compactan y simplifican nuestra vida
pero a la vez borran el sentido
le quitan la identidad
y la belleza
de lo que se elige por placer
por pura decisión individual
siguiendo los consejos del propio deseo.
pensaba en la construcción social de la felicidad
lo que hay que hacer, públicamente, cuando se cumplen cuarenta, cincuenta, sesenta
cuando te enamorás
cuando es navidad
cuando nace un hijo
o cuando lo que fuera.
hay ritos familiares para cada festejo
ritos que se imponen con fuerza de ley
ya sé
no estoy diciendo nada nuevo
pero es que incluso cuando elegís aniquilar un rito
hay otros que afloran por cualquier hendija
lo social y lo público toman una fuerza desesperada
las formas de los otros se reproducen sin cuidado
son repetidas mecánicamente
no se sabe por qué pero se repiten
y uno se encuentra aplaudiendo lo que abomina.
las formas sintéticas de la rutina del rito
compactan y simplifican nuestra vida
pero a la vez borran el sentido
le quitan la identidad
y la belleza
de lo que se elige por placer
por pura decisión individual
siguiendo los consejos del propio deseo.
5.11.12
me anticipo
El 30/11/12, si todo sale como esperamos, se presentan los libros Correo Sentimental, de Vale Iglesias, y El gusto, de quien los invita.
La cita es en La oveja descarriada: Araoz 1047, casi Av. Córdoba. Será como a las 21 hs, así que vayan agendando.
Presentan: Ana Ojeda, Sebastián Robles y Walter Lezcano.
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