.


"La obra sólo es obra cuando se convierte en la intimidad abierta de alguien que la escribe y alguien que la lee, el espacio violentamente desplegado por el enfrentamiento mutuo del poder de decir y el poder de oír". Maurice Blanchot

27.7.11

antes

estaba sola.
estabas parado atrás mío
respirando.

quiero reírme de mí cuando me despierte

tomo vino
me tropiezo y miro la baldosa
está sana.

la previa

no saben la cantidad de cosas
que invento
para desviarme de mi objetivo.

26.7.11

maestro

acá en mi Bar de Almagro,
donde me escapé a escribir,
quedo apresada de casualidad
en el medio de una orquesta de violines y de chelos,
guardados todos en sus fundas,
esperando.

los chicos mueven las mesas,
esquivándome,
pero termino al lado de ellos, poco más y arriba de la mesa.

son todos varones menos una lady.
entrevistan a un maestro que explica sobre su arte de la composición musical.

saca partituras.
tararea los arreglos que inventó.
es como estar en un gran momento,
viéndolos cranear la próxima pregunta,
esperando la solución secreta que va a decirles el que sabe.

nombran a Pugliese,
a Salgán,
y al segundo bandoneón.
"yo escribo así, a dos sextas", dice el invitado.

miro a Víctor Lavallen,
así lo llaman,
por el apellido.

no sabía quién era,
lo googleo.
en verdad  parece un pibe más.
lo escucho en You Tube y me viene una emoción a la garganta.

con el rato que va pasando
al pelo de Víctor se le van las canas,
a la cara las arrugas.
a las tazas de los chicos, el café.

se ve que lo quieren los pendejos.
que podrían venerarlo hasta las tres de la mañana.
lindo espectáculo mirarlos.
lindo llegar a grande así, reconocido por tus pares,
los más nuevos.

da ganas de no necesitar más que eso.

libertad

que nunca
nada del amor
se te meta


actriz
apasionada
abanderada de los humildes
33 te sobraron
para hacer historia.

un diez por ciento de vos.
te pido.

casa

hay tanto silencio en
que
me escucho respirar.

auto ayuda

te pido un favor
la concha de tu madre
tratá de ser vos.

24.7.11

no quiero nada que
me haga
sentir dependiente

mi día feliz

más días felices

estados

quiero tener en la vida
estados como en Gmail
sobre todo el invisible

las dos cosas y algo peor

a veces puedo estar hermosa
unos días
mirarme al espejo y tener
clarísima la falta
que la vida es lo que veo
y
sueño también
las dos cosas
sin que me importe.

también puedo apretar los dientes
darle otro sentido a todo.
creer en mí
                dejar
que la mano haga feliz al resto.

que el cuerpo entero dependa de las manos
que escriben
que es lo único
                     cierto
que escriben sueños
                            otras verdades
que evitan lo que no hay que ver
así duele menos.

a veces no puedo nada
                 de todo lo que podría
más que dolerme.

23.7.11

reco

Emilio Bertero, el imaginador de lo común, sobre la novela histórica de Oyola "Hacé que la noche venga".

22.7.11

yo iba a ser la mujer maravilla

cuando cumplí diez años vivía en Lomas del Mirador.
mi tía tenía una casilla en el fondo de casa y su silloncito de hierro era el escenario donde me subía a cantar.
me había conseguido un micrófono, que era una cuchara sopera, y mi único objetivo en la vida, era, "ser grande".

la torta la hizo mi mamá, del tamaño de todos los invitados que venían.
enorme, me acuerdo, como para sesenta que seguramente después fueron menos.
tenía dulce de leche por donde la mires, y arriba de todo la coronaban mis manos.
cuando la vieja terminó de embadurnarla me hizo abrir los dedos y estamparme ahí para la foto.
después pusimos las velitas. una en cada uña.

todavía me acuerdo de ese día, de ese patio y de la mesa larga.
también hay una foto de los disfraces que hizo -uno por uno- mi mamá. 
las nenas mujeres maravillas, los nenes corbatas de cartulina.

para entonces mi mamá era Dios, 
la presidenta,
la jefa del salón de la justicia.

la atmósfera terminaba en mi medianera, y mi casa era el mundo entero.
cuando cumplí diez años, pensaba que era grande.

este domingo

http://twitpic.com/5u1eff

21.7.11

lo bueno de que existan las páginas, 
para que entonces los márgenes.

escribiente

te imagino tomado
enraptado de 
las manos ocupadas
                             la mente.
cargando el papel de letras
te imagino 
         como a veces 
loco de
puesto en la frecuencia de sí.

hachando palabras
manchando con tinta cibernética las teclas.
macheteando la cabeza,
                                  te imagino 
perdido 
en universos que inventás 
sin que podamos prohibirlos.

solo.

te imagino en la mesa 
con la Internet apagada
me imagino tu vaso de Fernet vacío 
las notas en 
la novela a cuestas
te imagino.

hipogrillo: 185

hipogrillo: 185

antes