la chica que inventaba las palabras
pensó que para nombrar lo que ya pasó
quedaba bien algo así como: "pasado".
después le tocó pensar en lo que viene
y anotó "va a pasar",
como primera opción.
"pasado"
"presente"
"va a pasar"
no está mal, se dijo.
pero después se dio cuenta
que si "va a pasar" todavía no pasó,
en verdad no se sabe si "va a pasar" o cómo.
¿y si todo cambia y de repente?
buscó entonces una combinación cualquiera de vocales y consonantes.
primero iba a ponerle "frutaro",
pero después lo descartó.
hacía familia de palabras con las frutas,
y podía confundir a los hablantes.
entonces se dijo: "futuro".
y así le sonó mejor.
no sabe por qué,
lo hizo cuando lo pensó.
"futuro", se dijo.
lo que se va haciendo en el segundo siguiente al que está pasando.
y lo escribió y no lo quiso descartar.
tal vez sólo porque se encariñó,
como le pasa con las palabras a veces
a la chica que inventa las palabras.
por alguna razón "futuro"
fue el nombre de lo que "va a pasar".
un algo que no se sabe muy bien qué es,
ni mucho menos qué quiere nombrar.